Zapatero: Se escapa de la cárcel (por ahora)
El expresidente Zapatero ha bailado sobre la cuerda floja en la Audiencia Nacional, pero el juez Calama le ha permitido seguir bailando. A pesar de que la Fiscalía pedía ataduras –retención de pasaporte, comparecencias quincenales, la guinda: prisión provisional–, el magistrado ha decidido que, por ahora, el señor Zapatero puede seguir haciendo la compra sin problemas. Mientras tanto, la acusación popular (Vox, Hazte oír y compañía) se queda con las ganas.
La cosa va de 53 millones de euros rescatados a Plus Ultra en 2021, un rescate donde, según mensajes intervenidos, el 'pana' Zapatero movió los hilos. Y no solo eso. También aparecen transferencias entre cuentas del expresidente, sociedades mercantiles dudosas y, la joya de la corona, 1,3 millones de euros en joyas sin justificar, tasadas por la mismísima joyería Ansorena. Zapatero dice estar recabando información, pero el juez prefiere creer en su 'arraigo' y en el hecho de que, siendo quien es, no va a escaparse.
El juez Calama argumenta que ya se han intervenido las pruebas y que Zapatero no puede obstaculizar la investigación. Además, considera que restringir su libertad sería desproporcionado. En resumen, un auto que huele a perfume caro y a impunidad. Mientras tanto, el expresidente ha negado cualquier influencia en el rescate y se ha desvinculado de su supuesto testaferro, Julio Martínez Martínez, quien, irónicamente, firmó un contrato para cobrar una comisión del 1% del rescate. Zapatero sí admite haber trabajado para la consultora de Martínez, Análisis Relevante, y haber cobrado 490.780 euros, cantidad que, casualmente, está bloqueada en sus cuentas. A esto hay que sumar otros 239.755 euros que fueron a parar a la agencia de sus hijas, Whathefav. Un entramado que, a simple vista, parece más enrevesado que un nudo de marinero.
Cristian Sanz