Crítica:
El artículo presenta indicios sólidos de conexiones empresariales entre Forestalia y la empresa de Santos Cerdán, aunque no prueba dependencia directa. La investigación de la Guardia Civil añade gravedad a las presuntas irregularidades.
El artículo presenta indicios sólidos de conexiones empresariales entre Forestalia y la empresa de Santos Cerdán, aunque no prueba dependencia directa. La investigación de la Guardia Civil añade gravedad a las presuntas irregularidades.
El Tribunal Supremo ha anulado una multa de 275.966,25 euros impuesta por el Ministerio de Hacienda, liderado por María Jesús Montero, a un contribuyente. La sanción original se dictó por presuntas facturas falsas emitidas en los ejercicios fiscales de 2008 y 2009, catalogadas como infracción tributaria muy grave. El contribuyente solicitó la práctica de pruebas durante el plazo de alegaciones, pero Hacienda rechazó su petición, argumentando que el obligado tributario no puede determinar las pruebas que debe realizar la Administración, sino solo aportar documentos, datos y pruebas. Esta decisión de Hacienda fue revertida por el Tribunal Supremo en una sentencia del 24 de noviembre, que estima el recurso del contribuyente contra una sentencia previa de diciembre de 2022 de la Audiencia Nacional. El Supremo dictaminó que Hacienda vulneró el derecho a la presunción de inocencia del afectado. La Corte destacó que, aunque el procedimiento sancionador tributario posee particularidades, como la ausencia de un periodo específico de prueba, esta singularidad no invalida el derecho a realizar alegaciones y a aportar medios de prueba para la defensa del posible infractor. Por tanto, el rechazo inmotivado de pruebas por parte de Hacienda invalida la sanción. La sentencia subraya la interconexión de dos derechos fundamentales: el uso de medios de prueba pertinentes para la defensa y la presunción de inocencia, este último garantizado por la Constitución. La resolución concluye que, al pasar directamente del requerimiento al procedimiento sancionador sin admitir las pruebas, Hacienda vulneró estos derechos fundamentales del contribuyente.
La Comisión Europea, a través de una carta de la vicepresidenta Teresa Ribera, ha rechazado el modelo intervencionista del Plan de Vivienda del Gobierno de Pedro Sánchez, específicamente la regulación de precios de alquiler. La misiva, a la que OKDIARIO ha tenido acceso y fechada el 9 de Diciembre de 2025, aclara al Partido Popular Europeo (PPE) que Bruselas "no tiene intención de regular los precios de la vivienda como parte del próximo Plan de Vivienda Asequible". Esta declaración contradice las afirmaciones previas de Ribera, quien había sugerido que la Comisión sí propondría un precio mínimo y máximo para alquiler y venta de viviendas. En el documento, Ribera matiza que la propuesta inicial de Moncloa se refería a "salvaguardias y condiciones de los programas nacionales de apoyo público", no a la regulación general de precios. Aunque enfatiza la necesidad de que los fondos públicos para vivienda asequible se destinen adecuadamente y que los precios se fijen de forma transparente, también rectifica la postura del Gobierno, indicando que los precios no deberían reducirse "más de lo necesario para alcanzar sus objetivos de asequibilidad". Este rechazo de Bruselas se alinea con la postura del Partido Popular Europeo, que argumenta que el control directo de precios es "ineficaz" y genera una "ilusión de alivio inmediato para unos pocos", mientras empeora el acceso a la vivienda para el público en general. El PPE sostiene que topar los precios es una "vía regulatoria que ya ha fracasado", desincentivando la inversión, reduciendo el stock disponible y alimentando mercados paralelos menos transparentes. Las declaraciones de Ribera sobre establecer precios mínimos y máximos habían sido consideradas "especialmente preocupantes" por el PPE, al carecer de respaldo empírico y apuntar a un modelo con "efectos adversos". El PPE confía en que la Comisión opte por soluciones eficaces en lugar de fórmulas que "conducen a una mayor escasez".
Bélgica ha iniciado una reforma histórica de sus prestaciones por desempleo y enfermedad para acabar con el paro indefinido y aumentar la participación en el mercado laboral. El Gobierno de Bart De Wever ha comenzado a enviar cartas para anunciar el fin de estas prestaciones. A principios de 2025, las personas que lleven más de 20 años desempleadas perderán su ayuda, y posteriormente también la perderán quienes acumulen más de dos años en paro, salvo excepciones. El objetivo es que la fuerza laboral crezca en decenas de miles de personas y se reduzca el paro de larga duración, especialmente entre la población de origen no belga. Bélgica tiene una tasa de paro general del 5,8%, pero arrastra problemas como un desempleo alto entre extranjeros no UE (una de las tasas más altas de la eurozona) y más de 100.000 desempleados de larga duración. El Gobierno también controlará más estrictamente las bajas por enfermedad, exigiendo a quienes llevan más de un año de baja que demuestren su incapacidad laboral de forma recurrente. El Ejecutivo busca reducir la dependencia de las ayudas, aumentar los ingresos fiscales y recortar un déficit público proyectado del 5,3% para 2025. Expertos advierten que el impacto real de estas medidas es difícil de cuantificar.
José Elías, empresario catalán de 49 años y fundador del grupo La Sirena, regresó de China 'jodidamente preocupado' tras comprobar la capacidad productiva china. Afirma que España está en 'ruina' debido a la falta de producción nacional y la dependencia de China. Señala que en España ya no se fabrican productos y que los polígonos industriales están llenos de almacenes y restaurantes. Elías critica que los oficios tradicionales están en declive porque los profesionales tienen más de 50 años y no hay relevo generacional. Advierte que en diez años nadie sabrá hacer moldes o matrices cuando la generación actual se jubile. Según Elías, España solo produce bienes perecederos como fresas porque no da tiempo a traerlos en barco. El empresario considera que China tiene la tecnología y está encantada de que España sea dependiente. La solución para Elías es preservar la capacidad de fabricar en España, ya que un país sin producción no tiene futuro.
El Daily Mail aconseja a jubilados británicos emigrar a España por su clima y sanidad pública accesible. Residentes pagan 157€/mes si superan 65 años. España tiene convenio de doble imposición con Reino Unido. Impuestos varían según región e ingresos, desde 18% hasta 54% para ingresos superiores a 262.000 libras (300.000€). Las pensiones privadas requieren asesoramiento especializado. Retirar sumas 'libres de impuestos' en España puede estar sujeto a impuestos.
El asesor fiscal José Ramón López advierte que inquilinos con contratos desde 2021 podrían tener derecho a deducciones autonómicas por alquiler. Un caso real logró que Hacienda devolviera 900€. Las deducciones varían por comunidad autónoma: Madrid permite desgravar el 30% del alquiler hasta 1.237,20€ anuales para menores de 40 años. Comunidades como Andalucía, Aragón, Canarias y Extremadura también ofrecen deducciones con diferentes condiciones. Para reclamar, se debe revisar: registro del contrato, fianza depositada, documentación de pagos y cumplimiento de requisitos autonómicos. El plazo de prescripción y caducidad de deducciones estatales también debe considerarse. La actualización en 2025 de deducciones autonómicas en zonas como Madrid amplía el número de beneficiarios. Se pueden solicitar rectificaciones para los ejercicios 2021-2024. Revisar las declaraciones de los últimos años puede suponer recuperar varios cientos de euros.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) revela que el 80% de los empleados públicos y el 40% del sector privado ganan más de 2.000 euros brutos mensuales. La mediana salarial se sitúa en 2.001 euros. En 2024, 2,9 millones de empleados públicos (80% de 3,6 millones) superan los 2.000 euros, mientras que en el sector privado solo el 40% (6,3 millones de 14,9 millones) alcanza esta cifra. El salario medio en España es de 2.386 euros brutos mensuales, con 2.182 euros en el sector privado y 3.232 euros en el público, lo que supone una diferencia de 1.050 euros. El sector público ha aumentado su salario medio un 6,8% frente al 4,3% del sector privado, ampliando la brecha salarial entre ambos sectores. El sector público concentra asalariados con estudios superiores y ocupaciones más cualificadas.
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