El aguacate, esa fruta verde que ha conquistado las mesas europeas, se ha convertido en el rey indiscutible de España. El país concentra cerca del 80 % de toda la producción europea de aguacate y mango, convirtiéndose en proveedor esencial para Francia, Italia y Reino Unido.
Este dominio no es fortuito: en cinco años el consumo de aguacate en los hogares españoles se duplicó, pasando de 229,7 millones de euros en 2019 a 443,8 millones en 2024, mientras el 80 % de los hogares ya compra la fruta y el consumo medio alcanza los dos kilos por persona al año.
El mango sigue la misma trayectoria, siendo ya parte de la mitad de los hogares. Para sostener este auge, España ha ampliado su superficie cultivada: 24 800 hectáreas destina al aguacate y más de 6 000 hectáreas al mango. Gracias a ello, el país no solo satisface la demanda interna, sino que exportó en 2025 más de 76 000 toneladas de aguacate y 21 800 toneladas de mango a los mercados de referencia, mientras que las importaciones de aguacate alcanzaron 20 441 toneladas valoradas en 45,62 millones de euros, principalmente desde Marruecos.
Los mangos, por su parte, llegaron en 7 866 toneladas por 13,49 millones de euros, provenientes de Perú y Brasil, y se exportaron 3 871 toneladas (6,93 millones) a los mismos destinos europeas. Entre estos hechos, Intertropic, con el respaldo de la Unión Europea, lanzó la campaña “Aguacate y Mango de Europa: Frutas con Corazón”, financiada con 9 millones de euros hasta 2028.
La UE aporta el 75 % (casi 7 millones), mientras que el resto recae en productores y comercializadores. La estrategia busca reforzar la visibilidad del origen europeo antes de que el acuerdo de libre comercio con Mercosur, que entrará en vigor provisionalmente, elimine los aranceles y aumente la competencia. La proximidad logística se convierte en la ventaja clave: la fruta puede estar en los puntos de venta en 48‑72 horas, preservando calidad y sabor, algo que las importaciones más lejanas podrían perder.
Así, mientras el mercado se abre, España apuesta por su rapidez y frescura para mantener su liderazgo, aunque la amenaza de precios más bajos y mayor oferta del Mercosur no deja de ser una realidad que exige vigilancia constante.
Crítica:
El artículo celebra el éxito sin cuestionar la dependencia de importaciones que amenaza la sostenibilidad local. La campaña parece una respuesta más de marketing que de política.
Comentarios