Ya es oficial: bares y restaurantes cobrarán un suplemento extra por las botellas por la nueva norma del Gobierno de España

Tus cañas ahora con 'fianza' obligatoria

economia Una ilustración satírica de un mostrador de un bar español tradicional. En primer plano, una mano entrega una moneda de 10 céntimos junto a una botella de plástico vacía, mientras que al fondo se ve un cartel oficial con sellos de la Unión Europea. Estilo editorial, colores vibrantes, enfoque en el contraste entre lo cotidiano del bar y la burocracia europea.

España ha decidido que la mejor forma de salvar el planeta es metiéndonos la mano en el bolsillo cada vez que pidamos una caña o un refresco. Desde el 12 de agosto, el Reglamento europeo de envases y residuos de envases ha aterrizado en nuestras barras con el Sistema de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR).

Traducido al idioma de la calle: te van a cobrar un 'sobrecoste' de unos 10 céntimos por botella o lata. No es un impuesto, dicen, sino un depósito. Es como cuando dejabas la fianza por un alquiler en los 90; si devuelves el envase, recuperas tu moneda. La jugada es desesperada.

Mientras en Alemania o Dinamarca esto es pan cotidiano, aquí hemos gestionado el reciclaje con la misma eficacia con la que algunos gestionan sus cuentas corrientes. En 2023, la recogida de botellas de plástico de un solo uso fue de un patético 41,3%, cuando Bruselas nos exige un 70%.

Básicamente, el contenedor amarillo ha sido un experimento fallido y ahora el Gobierno, para evitar que la UE nos meta un sablazo en sanciones, decide que el ciudadano sea el gestor de residuos oficial. El plan es ambicioso: botellas de plástico, latas y briks de hasta 3 litros entrarán en este baile.

Podrás devolver el envase en el bar donde lo compraste o en cualquier otro establecimiento autorizado, incluso mediante máquinas que escanean el código de barras. El Ministerio para la Transición Ecológica ha pasado de las súplicas de fabricantes y distribuidores que pedían más tiempo para adaptarse.

No hay prórroga. Ahora, el pequeño hostelero, que ya lucha contra la inflación y la luz, tendrá que hacer de cajero de envases vacíos para que España deje de ser el alumno suspenso de la economía circular europea.

Crítica:

La noticia es un panfleto administrativo que ignora el caos logístico que supondrá para el pequeño comercio gestionar envases sucios. Se vende como ecología, pero es puramente un movimiento para evitar multas comunitarias.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!