La Guardia Civil y la Policía Nacional han desmantelado una red que explotaba a más de 300 inmigrantes nepalíes en Albacete y Cuenca, con 11 detenidos y 6 en prisión. La operación 'Franciskan-Everest' reveló condiciones de vida indignas y jornadas laborales de hasta 12 horas sin remuneración.
Los inmigrantes, en situación irregular, eran alojados en condiciones deplorables en Villalgordo del Júcar (Albacete) y trasladados diariamente a fincas agrícolas en furgonetas sin condiciones de seguridad adecuadas. La organización cobraba comisiones abusivas por desplazamientos, viviendas y comida.
Se incautaron 12 vehículos, dinero en efectivo, documentación fraudulenta y contabilidad clandestina. Cruz Roja Española y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha colaboraron en el auxilio a las víctimas, proporcionando alimento, ropa y alojamiento alternativo. La Subdelegación del Gobierno en Albacete también participó en la reubicación de los inmigrantes en lugares con arraigo previo.
La operación logró bloquear cuentas bancarias de la organización y se está estudiando la regularización de la situación legal de las víctimas en España.
Crítica:
El artículo ofrece una cobertura detallada y precisa de la operación policial, destacando la magnitud de la explotación y las condiciones inhumanas de los inmigrantes. La inclusión de detalles sobre la colaboración de diversas entidades en el auxilio a las víctimas añade valor a la información.
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