Crítica:
El artículo ofrece estrategias prácticas y respaldadas por investigación para manejar el comportamiento agresivo en niños. Sin embargo, podría profundizar más en las implicaciones a largo plazo de diferentes métodos disciplinarios.
El artículo ofrece estrategias prácticas y respaldadas por investigación para manejar el comportamiento agresivo en niños. Sin embargo, podría profundizar más en las implicaciones a largo plazo de diferentes métodos disciplinarios.
La calefacción, ese aliado invernal que nos abraza con su calor, se revela como un enemigo silencioso para la vida de nuestras plantas de interior. Ignacio Guío, un experto en el verdor doméstico, lanza una alerta: la temperatura de cada estancia y, crucialmente, la humedad ambiental, marcan la diferencia entre un follaje exuberante y unas hojas marchitas. No se trata solo de la exposición directa; el aire reseco que genera el calor constante es el verdadero verdugo, un detalle que a menudo pasa desapercibido para el jardinero aficionado. Este 16 de enero de 2026, la visión de Guío se viraliza, desvelando una realidad que muchos desconocían: mantener la calefacción por encima de los 24 grados deshidrata las plantas a un ritmo alarmante. Incluso un riego constante no puede compensar la sequedad extrema. El Centro de Jardinería Gorbeia, desde su blog, amplifica este mensaje, explicando cómo la falta de humedad provoca que las hojas se tiñan de marrón, se arruguen o, peor aún, que la planta entera se seque por completo. Pero no todo está perdido. Los expertos proponen una serie de estrategias para mitigar el impacto del invierno artificial. Una de las primeras recomendaciones es sencilla pero efectiva: alejar las plantas de los focos directos de calor. Ubicarlas en zonas con buena ventilación, donde el aire se renueve con mayor frecuencia, puede ser un salvavidas. La estabilidad térmica es otra piedra angular; mantener una temperatura diurna máxima de 22 grados y nocturna de 20 grados es ideal. ¡Adiós a los cambios bruscos! La ventilación matutina es también un ritual indispensable. Abrir las ventanas cada mañana no solo refresca el ambiente, sino que permite que entre aire fresco y se renueve la atmósfera de la casa, vital para la salud de las plantas y, de paso, para la nuestra. Y hablando de nuestra salud, la sequedad no solo perjudica a la flora: impacta directamente en nuestro bienestar. Por ello, controlar el grado de humedad en el hogar se vuelve fundamental, recurriendo a humidificadores, caseros o eléctricos, para mantener un equilibrio saludable en todas las habitaciones. Existen trucos caseros que pueden complementar estos esfuerzos. Colocar las plantas cerca de fuentes naturales de humedad, como peceras, o simplemente disponer recipientes con agua cerca de ellas, ayuda a crear un microclima local más húmedo. La observación constante es clave: tocar las hojas, examinar el sustrato, detectar cualquier signo de debilidad, hongos o falta de agua. Cada planta es un mundo, y conocer las necesidades específicas de cada especie es crucial. Las plantas tropicales, por ejemplo, suelen tolerar mejor la calefacción, pero incluso ellas tienen sus requerimientos particulares de riego y pulverización. Finalmente, agrupar las plantas no es solo una cuestión estética; es una estrategia inteligente. Al estar juntas, generan un microclima de humedad que las beneficia mutuamente, ayudándose a sobrellevar mejor las condiciones impuestas por la calefacción. En resumen, el cuidado de las plantas en invierno bajo la influencia de la calefacción requiere atención, conocimiento y una pizca de ingenio para recrear, en la medida de lo posible, un ambiente más natural y acogedor para estas compañeras verdes de nuestro hogar.
La sabiduría ancestral de madres y abuelas, esa que por generaciones impulsó a los niños a perderse en el juego sin horarios ni guiones, hoy recibe su espaldarazo científico. Lo que antes era pura intuición, una suerte de pacto tácito por el bienestar de los pequeños, ahora se alza como una piedra angular en el desarrollo infantil integral, avalado por sólidos estudios que ponen en valor cada minuto de esa libertad lúdica. Por años, el eco de los juegos de la infancia resonaba en patios y salones, con palos que se transformaban en espadas y cajas en naves espaciales. La periodista María Machado, especializada en parenting, infancia y crianza, recuerda con cariño esas horas, no solo como diversión, sino como cimientos de su propio desarrollo cognitivo, emocional y social. Esas madres y abuelas, que dejaban a sus hijos y nietos a sus anchas, en realidad estaban sembrando sin saberlo las semillas de habilidades vitales. Su "dejar hacer" no era negligencia, sino una profunda creencia en el poder inherente de la exploración. Tradicionalmente, la permisividad ante el juego sin estructuras se ha visto como algo natural. Pero la ciencia ha empezado a desgranar el porqué. Investigadores modernos han identificado que este juego —donde el niño decide el qué, el cómo y el con quién— es un potente catalizador de funciones cognitivas clave. Hablamos de la capacidad de tomar decisiones cruciales, resolver problemas sin mediación adulta y, sobre todo, aprender a regular las emociones. No es poca cosa. Un estudio reciente, publicado el 15 de enero de 2026, sacude el paradigma. Con la participación de más de 2.200 niños australianos, esta investigación longitudinal, que siguió a los mismos pequeños durante años, ha revelado que el tiempo dedicado al juego no estructurado entre los 2 y los 5 años predice de forma contundente mejores capacidades de autorregulación. Es decir, a mayor juego libre en la primera infancia, mejor manejo de emociones y comportamientos en años posteriores, incluso controlando otros factores influyentes. La referencia es clara: Colliver, Y., Brown, J. E., Harrison, L. J., & Humburg, P. (2022). Free play predicts self-regulation years later: Longitudinal evidence from a large Australian sample of toddlers and preschoolers. *Early Childhood Research Quarterly*, 59, 148–161. Este hallazgo es trascendental. No se trata de una instantánea de un recreo, sino de un seguimiento riguroso que vincula directamente las experiencias de juego con habilidades esenciales para la vida: la autorregulación (manejar impulsos de forma independiente), la toma de decisiones (elegir sin que otros dicten) y la flexibilidad cognitiva y social (adaptarse y negociar). Esas horas aparentemente ociosas eran, y siguen siendo, un laboratorio fundamental para la escuela, las relaciones y la vida adulta. Pero el juego libre trasciende lo puramente académico. La literatura científica subraya su papel en el fomento de la creatividad, al permitir a los niños inventar historias y mundos propios. Promueve la autonomía, enfrentándolos a pequeñas frustraciones que aprenderán a superar, y contribuye a un robusto desarrollo emocional y social, porque en el juego libre se negocia, se comparte y se resuelven conflictos. Actividades dirigidas, pantallas con tiempo limitado o juguetes educativos no son perjudiciales, pero jamás podrán replicar la magia que emerge cuando un niño toma las riendas de su tiempo e imaginación. Entonces, ¿cómo encajar el juego libre en un día a día a menudo sobresaturado? Machado ofrece consejos prácticos: reservar 20-30 minutos diarios sin estructura, proporcionar materiales abiertos (cajas, telas, bloques), fomentar el juego al aire libre y, crucialmente, acompañar sin dirigir. Observar, escuchar y participar solo si se pide, dejando que los pequeños lideren la aventura. Al final, las madres y abuelas tenían razón; el "tiempo de juego sin reglas" era y es valioso. La ciencia simplemente ha puesto el sello a esa verdad intemporal.
El psicólogo Jordan Peterson sostiene que el desorden en la habitación es un reflejo de problemas más profundos en la gestión de responsabilidades diarias. Según Peterson, cuando el entorno más cercano está descontrolado, otras áreas de la vida se ven afectadas. Las siete responsabilidades comprometidas incluyen regular la propia forma de pensar, cumplir compromisos, preservar relaciones, poner límites, cuidar el dinero, establecer objetivos a largo plazo y liderarse a uno mismo. Peterson enfatiza que ordenar la habitación no es una solución mágica, pero es un primer paso visible y controlable para recuperar el control y asumir responsabilidades. El desorden cotidiano actúa como un espejo que refleja lo que se evita y lo que se tolera por inercia. Al ordenar el espacio, se identifica dónde empieza la falta de control y se asume una responsabilidad mínima, lo que puede ser el primer paso hacia transformaciones más complejas.
En el centro de salud de Brenes (Sevilla), un paciente de origen magrebí causó estragos al agredir al personal sanitario tras ser atendido por una reyerta en la que fue rociado con gas pimienta. Los cuatro sanitarios presentes se vieron obligados a atrincherarse en una sala para evitar las agresiones, llegando incluso a enviar un vídeo de socorro a través de redes sociales mientras el agresor intentaba derribar la puerta. La situación se prolongó durante largos minutos hasta que una patrulla de la Guardia Civil detuvo al individuo. Los destrozos causados por el agresor obligaron al centro de salud a cerrar temporalmente, derivando la atención sanitaria a otros centros. El Colegio Oficial de Enfermería de Sevilla y el Sindicato Médico de Sevilla han condenado enérgicamente el incidente, exigiendo medidas de seguridad adicionales como cámaras de vigilancia y un endurecimiento de las penas para agresores de personal sanitario.
La discoteca Opium Madrid, frecuentada por futbolistas y famosos, se vio envuelta en una brutal agresión la madrugada del pasado domingo. Dos porteros, empleados por la empresa Kontrol 34, están siendo investigados por la Policía Nacional por propinar una paliza a un cliente de 42 años, que acabó ingresado en la UCI con una fractura de cráneo y un traumatismo craneoencefálico grave. Los hechos ocurrieron alrededor de las seis de la madrugada, cuando los porteros apresuraban a los clientes a abandonar el local. La víctima cayó rodando por las escaleras y, tras recriminarles su actitud, fue agredida con extrema violencia por dos de los vigilantes. Uno de ellos le propinó un fuerte puñetazo que le derribó, y después se unió un segundo miembro de la seguridad, que siguió golpeándole en el suelo. La agresión cesó cuando la víctima comenzó a sangrar por la cabeza, momento en el que los agresores se marcharon en un taxi. Testigos presenciales colocaron al herido en posición lateral, lo que le pudo salvar la vida, y llamaron al 112. Los sanitarios del Samur-Protección Civil tuvieron que intubar a la víctima y la trasladaron al hospital, escoltados por la Policía Municipal de Madrid. La empresa Kontrol 34, responsable de la seguridad de la discoteca, ya estuvo implicada en el caso del Madrid Arena. Los dos porteros podrían enfrentarse a un delito de homicidio en grado de tentativa, mientras que otros empleados que presenciaron los hechos sin intervenir podrían ser acusados de omisión del deber de socorro. La víctima continúa hospitalizada tras experimentar una leve mejoría y abandonar la UCI, aunque sigue con un diagnóstico grave.
La construcción de 10.700 viviendas asequibles en Campamento, Madrid, está paralizada debido a la falta de documentación por parte del Ministerio de Vivienda. El alcalde José Luis Martínez-Almeida ha criticado al Gobierno de Pedro Sánchez por no remitir la memoria de gestión ni el plan de gestión del agua necesarios para la aprobación urbanística. La ministra Isabel Rodríguez ha culpado al Ayuntamiento de Madrid de la tardanza, asegurando que su departamento ha dado todos los pasos necesarios. El proyecto, que podría arrancar a finales de 2027 o principios de 2028, está en un punto muerto debido a la falta de colaboración entre el Gobierno central y el Ayuntamiento de Madrid.
La experta en maquillaje Susana Marín revela que unas cejas bien definidas pueden rejuvenecer el rostro al levantar visualmente la mirada. Para lograrlo, recomienda empezar con una depilación cuidadosa en un salón de belleza, especialmente si se carece de experiencia, para obtener consejos valiosos y disimular imperfecciones como cejas asimétricas o escasas. Posteriormente, sugiere elegir un tono adecuado de lápiz o gel fijador de cejas que se adapte al color natural del cabello; para cabellos claros, un tono ligeramente más oscuro puede resaltar mejor las cejas. Finalmente, aconseja reestructurar la línea de las cejas mediante el maquillaje, enfocándose en tres áreas clave: la cabeza, el arco y la cola de la ceja, utilizando como referencia el puente de la nariz y las esquinas de los ojos. Siguiendo estos pasos, se puede conseguir un cambio significativo en la apariencia, quitando años de encima con un simple gesto.
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