Un dato impactante sacude el sistema penitenciario español: en solo una década, el número de solicitudes de vis a vis en las cárceles ha disminuido un 24%, pasando de 425.096 en 2016 a 323.964 en 2025. Esto significa que, en este período, se han realizado un total de 3.226.624 encuentros, lo que supone una caída significativa en el contacto directo entre los internos y sus familiares, un vínculo esencial para el bienestar de los reclusos y su proceso de reinserción social.
La disminución no ha sido uniforme, con una caída moderada entre 2016 y 2019, seguida de un descenso abrupto durante la pandemia de COVID-19 y una recuperación gradual a partir de 2022. Los datos desglosados por sexos revelan que la mayoría de las solicitudes de vis a vis provienen de presos hombres, con un 91,9% del total, mientras que las mujeres representan el 8,1% restante.
La diferencia se debe principalmente a la mayor población penitenciaria masculina y las dificultades logísticas que enfrentan las prisiones femeninas para recibir visitas. Con un total de 2.966.423 peticiones hechas por hombres y 259.514 por mujeres en la última década, se destaca la importancia de estos encuentros cara a cara para la salud mental y el proceso de rehabilitación de los reclusos.
La tendencia hacia la disminución de las visitas personales y el aumento de alternativas como las videollamadas plantea interrogantes sobre el futuro de la comunicación entre los internos y sus seres queridos.
Crítica:
La noticia carece de perspectiva crítica sobre las causas de la disminución de las visitas, y no ofrece soluciones para abordar este problema. Además, el enfoque en la estadística puede deshumanizar la situación de los reclusos y sus familiares.
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