En el corazón de la región andina de Ecuador, un sapo en peligro de extinción ha detenido la construcción de una carretera. La especie, conocida como jambato negro, fue considerada desaparecida durante décadas, pero su redescubrimiento en 2016 en la parroquia de Angamarca, en Cotopaxi, ha convertido este lugar en el único refugio conocido de la especie.
La jueza María del Carmen Vizcaíno ordenó suspender temporalmente la construcción de la carretera que uniría las localidades de Angamarca y El Corazón con la ciudad de Ambato, en la provincia de Tungurahua, después de admitir una acción de protección presentada por organizaciones ambientalistas.
El trazado de la carretera pasa cerca del río Guambaine, fundamental para el ciclo de vida del jambato. La presidenta de la organización Alianza Jambato, María del Carmen Vizcaíno, explicó que la intervención podría alterar directamente el entorno donde se reproduce este sapo en peligro de extinción.
La situación es crítica, ya que la población del jambato negro muestra señales de descenso, con solo quince individuos detectados en 2023 y ninguno en 2024. Los ambientalistas vinculan este descenso a los impactos generados por las obras, que depositaron escombros en el río Guambaine y alteraron el curso del agua.
El caso del jambato no es el único conflicto de este tipo en Ecuador, donde varias organizaciones han advertido sobre el impacto potencial de nuevas infraestructuras en áreas naturales sensibles. La Defensoría del Pueblo ha solicitado que el área donde vive este sapo sea declarada espacio protegido, lo que deberá ser evaluado por la magistrada cuando emita su resolución por escrito.
Mientras tanto, la suspensión de la carretera mantiene en pausa un proyecto que pretendía mejorar la conexión entre provincias, pero que ahora se encuentra en el centro de un debate sobre la protección de especies amenazadas y la conservación de los ecosistemas de montaña. El jambato negro es una especie endémica de Ecuador que durante décadas fue considerada desaparecida, pero su redescubrimiento en 2016 ha impulsado programas de investigación y reproducción asistida para evitar su desaparición definitiva.
La supervivencia en la naturaleza depende de mantener intacto su entorno, por lo que la protección de este sapo es fundamental para la conservación de la biodiversidad en la región.
Crítica:
El artículo falta de información sobre las consecuencias a largo plazo de la suspensión de la carretera, y el título es un poco sensacionalista
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