Intestine-inspired bacterial biobattery creates 8 times the power

Baterías 'intestinales': más potencia con bacterias

ciencia Una ilustración conceptual y artística de micro-pilares orgánicos y brillantes que imitan las vellosidades intestinales, integrados en un circuito electrónico futurista y flexible. El ambiente es húmedo y tecnológico, con partículas de energía fluyendo entre estructuras de hidrogel translúcido y tonos azul neón y verde biológico. Fondo abstracto de tuberías industriales.

Parece que la ciencia ha llegado a ese punto donde, si no encuentras la solución en un libro de texto, te pones a mirar cómo funciona el sistema digestivo. Investigadores de la Binghamton University han decidido que el diseño plano de las baterías es tan eficiente como intentar meter la compra de todo el mes en una bolsa de plástico pequeña.

Para solucionar este 'embotellamiento' eléctrico, han copiado las vellosidades del intestino delgado: esos deditos biológicos que absorben nutrientes sin despeinarse. El problema de las celdas de combustible microbianas (MFC) era que los electrodos planos son como un autobús lleno a las ocho de la mañana; no cabe un alma más y los desechos se acumulan.

El profesor Seokheun Choi y su equipo diseñaron unos pilares de hidrogel flexible, mezclando alcohol polivinílico, el polímero PEDOT y óxido de grafeno reducido. En este 'hotel de lujo' para bacterias, instalaron esporas de Bacillus subtilis que, al despertar con nutrientes, empiezan a soltar electrones como quien suelta monedas en una hucha. Los números son claros, aunque para el ciudadano medio resulten insignificantes.

Mientras que un diseño plano genera unos miserables 8.04 µW/cm³, esta arquitectura intestinal alcanza los 66.45 µW/cm³. Sí, han multiplicado la potencia por 8.3, pero no se emocionen: hablamos de microvatios. No van a cargar tu iPhone, pero podrían alimentar sensores en tuberías de aguas residuales, donde las bacterias cenan materia orgánica y, a cambio, mantienen encendido un sensor sin que nadie tenga que ir a cambiar la pila al alcantarillado.

El dispositivo mantuvo 0.75 voltios durante 14 horas. Es, básicamente, convertir el flujo de residuos en una central eléctrica microscópica.

Crítica:

El texto original intenta disfrazar la bajísima potencia real (microvatios) con porcentajes de mejora impactantes. Es un avance fascinante, pero comercialmente es, hoy por hoy, un juguete de laboratorio.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!