Crítica:
La noticia revela una discrepancia alarmante entre la reducción del paro registrado y el aumento del gasto en subsidios, lo que sugiere ineficiencias en la gestión o cambios en la demografía de los desempleados.
La noticia revela una discrepancia alarmante entre la reducción del paro registrado y el aumento del gasto en subsidios, lo que sugiere ineficiencias en la gestión o cambios en la demografía de los desempleados.
El teletrabajo en la Administración General del Estado (AGE) ha alcanzado un máximo histórico, con más de 90.000 funcionarios trabajando a distancia al menos una vez por semana. Esto representa más del 50% de los empleados públicos estatales, una cifra que triplica la tasa observada en el sector privado, donde solo el 14,8% de los asalariados teletrabaja. La diferencia se debe en gran medida a la naturaleza de los puestos y al grado de digitalización de las tareas en la Administración estatal, donde predominan funciones administrativas y técnicas que pueden desarrollarse mediante sistemas electrónicos. La extensión del expediente digital y la firma electrónica han permitido trasladar parte del trabajo fuera de la oficina sin alterar la continuidad del servicio público. En el sector privado, la adopción del teletrabajo es limitada fuera de nichos específicos como tecnología, consultoría y finanzas, donde la flexibilidad laboral funciona como herramienta de atracción de talento. El modelo híbrido se ha consolidado en la AGE, permitiendo optimizar el uso de edificios administrativos y ajustar consumos energéticos, aunque parte del coste se traslada al ámbito doméstico.
En el vasto y complejo mercado mundial de la pesca, valorado en casi 200.000 millones de dólares, el engaño se ha convertido en una práctica habitual. La Organización de la ONU para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que uno de cada cinco productos pesqueros y de acuicultura que se comercializan es fraudulento. Esto no solo afecta al consumidor, sino que también amenaza la biodiversidad y la credibilidad de toda la cadena alimentaria. El informe de la FAO revela un panorama inquietante que incluye adulteración con colorantes, sustituciones de especies de alto valor por otras más baratas, falsificación de productos y ocultación del origen geográfico real del pescado. La complejidad del mercado, con más de 12.000 especies comercializadas globalmente, muchas con apariencias similares una vez procesadas, convierte el sector en un terreno fértil para el engaño. Entre las prácticas más habituales está la sustitución de especies, como vender tilapia como pargo rojo o salmón de piscifactoría como si fuera salvaje, lo que puede generar un beneficio adicional de hasta 10 dólares por kilo. El fraude no se limita a tiendas y supermercados, sino que también se aprecia en restaurantes, donde hasta el 30% de los productos de mar servidos podrían estar mal etiquetados. La FAO propone armonizar los requisitos de etiquetado a nivel internacional, exigir el nombre científico de las especies y reforzar los sistemas de trazabilidad para frenar estas prácticas. El uso de modelos de aprendizaje automático para detectar anomalías en los flujos comerciales también se destaca como una herramienta emergente para combatir el fraude.
La Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos ha convocado una masiva tractorada en Madrid para protestar contra el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, denunciando una competencia desleal y el riesgo para la salud pública debido a productos químicos prohibidos en la UE. Luis Cortés, coordinador estatal de la organización, ha criticado duramente el acuerdo, afirmando que 'nos han engañado durante 20 años' al permitir la entrada de productos con tratamientos fitosanitarios y hormonales prohibidos en territorio comunitario. La protesta, que ha congregado a unos 500 tractores y más de 1000 manifestantes, ha marchado desde la Plaza de Colón hasta el Ministerio de Agricultura en Atocha. Cortés ha cuestionado la estrategia de la Comisión Europea y ha mostrado su desconfianza en las soluciones propuestas por el Gobierno, como las 'cláusulas de salvaguardia' y los contingentes. La principal reivindicación del sector es la aplicación de 'cláusulas espejo', es decir, la reciprocidad en las condiciones de producción. El experto agrícola ha alertado sobre la pérdida de soberanía alimentaria y la dependencia de mercados lejanos, subrayando que los agricultores europeos se sienten 'agricultores de segunda dentro de nuestra propia tierra'.
El Gobierno español ha puesto en marcha un ambicioso plan para crear un fondo 'soberano' destinado a impulsar el despliegue de redes de telecomunicaciones en todo el país. Con un presupuesto inicial de 10.500 millones de euros procedentes de los fondos Next Gen, el Ejecutivo pretende movilizar inversiones privadas por un importe muy superior, multiplicando por doce veces la aportación pública. Para lograrlo, el Ministerio para la Transformación Digital, dirigido por Óscar López, ha comenzado a reclamar a las principales operadoras de telecomunicaciones -Telefónica, Avatel, Adamo y Hispasat- la devolución anticipada de subvenciones no ejecutadas o con un grado de ejecución muy retrasado. Estos fondos, que inicialmente estaban destinados a programas de despliegue de infraestructuras de telecomunicaciones financiados con fondos europeos, se devolverán antes de mayo y se utilizarán para nutrir el nuevo fondo España Crece, anunciado por el presidente Pedro Sánchez el pasado 15 de enero. La complejidad de los programas Unico, destinados a dotar de conexiones de fibra óptica a zonas rurales y a extender las redes de fibra FTTH, unida a la dificultad para obtener permisos administrativos, ha lastrado su ejecución. Telefónica es la operadora que mejor nivel de ejecución ha mostrado. La devolución voluntaria de estas subvenciones permitirá a las empresas adjudicatarias evitar intereses de demora.
La posible fusión entre Indra y Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) ha puesto en el punto de mira la valoración de esta última, que podría alcanzar los 3.000 millones de euros en una hipotética salida a bolsa. Los hermanos Ángel y Javier Escribano tasaron su empresa en 100 millones en 2021, pero el crecimiento exponencial de la firma ha disparado esta cifra. Según estimaciones basadas en comparables de mercado y supuestos de crecimiento, EM&E podría valer entre 2.827 y 3.319 millones de euros en los próximos años. El Gobierno, a través de la SEPI, y los Escribano están dispuestos a negociar para desbloquear la integración, aunque Moncloa ha mostrado dudas sobre la manera de acometerla. La decisión final se tomará próximamente en el consejo de Indra y deberá ser negociada con EM&E. La valoración final será crucial para determinar el peso de los accionistas actuales en la estructura final de Indra, especialmente para Moncloa, que no quiere perder su posición de control. Además, una valoración demasiado alta o baja podría generar críticas de inversores, problemas regulatorios o rechazo. Los Escribano han reiterado que no hay un 'plan B' si la operación no se concreta, pero una salida a bolsa podría ser una opción. Javier Escribano anticipó que para 2030 la compañía podría tener un EBITDA de 410 millones y facturar más de 1.300 millones. Utilizando la mediana y la media de los ratios de capitalización/EBITDA de 15 empresas de defensa de referencia, se estima que EM&E podría valer 2.827,2 millones en 2026 y 3.319,4 millones en 2027. Aplicando un descuento del 10-15% por salida a bolsa, la valoración se acercaría a los 3.000 millones de euros.
La central nuclear de Almaraz se encuentra en el centro de una batalla energética crucial para 2026. Expertos cercanos al Gobierno han elaborado informes que, pese a reconocer que prolongar su vida útil hasta 2030 reduciría el precio de la luz, defienden su cierre para no penalizar el desarrollo de energías renovables. Natalia Fabra, consejera de Redeia y ex consejera de Enagás, admite en su estudio que retrasar el cierre del reactor 2 de 2027 a 2030 reduciría los precios energéticos un 8,44% en 2028, un 14,52% en 2029 y un 12,65% en 2030, manteniendo las inversiones previstas en el Plan Nacional de Energía y Clima. Sin embargo, argumenta que esto enviaría una señal negativa a los inversores en renovables, lo que a largo plazo encarecería la factura. Otro informe de la Universidad Rey Juan Carlos y la Politécnica de Cataluña, coordinado por Eloy Sanz y encargado por Greenpeace, también reconoce un alivio «transitorio» en la factura eléctrica entre 2028 y 2030 si Almaraz permanece operativa. Ambos estudios concluyen que conviene cerrar Almaraz cuanto antes, ya que su operación desincentivaría nuevas inversiones en renovables al reducir sus precios capturados entre un 12 y un 23% en solar y un 5 y un 13% en eólica. No obstante, fuentes del sector energético cuestionan esta lectura, argumentando que si se espera que los precios futuros subirán, el incentivo para invertir en renovables no disminuye, sino que aumenta. Además, señalan que la estimación del impacto en renovables es excesiva y que herramientas como contratos por diferencia y pagos por capacidad pueden sostener la inversión incluso con precios capturados bajos. La clave está en que Almaraz permite depender menos del gas importado y reduce emisiones de CO2. El «efecto escalón» por el cierre simultáneo de otros reactores en 2030 y 2031 podría implicar un repunte de precios del 11% en 2031 y de emisiones del 24%, según Fabra. Sin embargo, otras fuentes indican que el riesgo no está en extender Almaraz, sino en cerrarla sin suavizar la curva de cierres y sin desplegar la red y flexibilidad necesarias. La solución, según estas fuentes, pasa por más demanda, más red y más flexibilidad, no por apagar capacidad firme.
El Gobierno de Pedro Sánchez está decidido a desbloquear la operación Indra-Escribano y ha cambiado su estrategia para adquirir el 51% de la empresa familiar de Defensa de los hermanos Ángel y Javier Escribano. Inicialmente, se planteó una fusión por absorción, pero ahora la SEPI busca comprar directamente el 51% de EM&E. Esta maniobra responde al temor de que la operación sea vetada por conflictos de interés, ya que Ángel Escribano es presidente de Indra y dueño de EM&E. Las negociaciones están en curso, pero las posturas están 'muy lejanas'. Moncloa ha propuesto tres escenarios: pago en efectivo, intercambio de edificios del Estado por parte del precio o inclusión de acciones de Indra en la operación. El valor de mercado de EM&E se estima entre 1.300 y 1.500 millones de euros, lo que supondría un desembolso de unos 700 millones de euros por el 51%. La SEPI posee actualmente alrededor del 28% de Indra, y otros accionistas relevantes incluyen a Escribano Mechanical & Engineering (14%), SAPA Placencia (8%) y varios fondos de inversión internacionales. Ángel Escribano ha negado cualquier petición de dimisión y ha asegurado que los planes de fusión siguen adelante.
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