La Guardia Civil enfrenta graves deficiencias en su equipamiento para combatir el narcotráfico, según un informe del Tribunal de Cuentas. El 40% de sus lanchas están averiadas y sus helicópteros tienen hasta 40 años de antigüedad. El Servicio Marítimo cuenta con 51 patrulleras y 68 embarcaciones menores, pero el 83% ha superado su vida útil, generando un coste de mantenimiento de 15.6 millones de euros anuales.
Dos guardias civiles fueron asesinados en febrero de 2024 por una narcolancha mientras usaban una zódiac neumática debido a que las patrulleras estaban averiadas. La flota aérea se ha reducido a 36 helicópteros y tres aviones, con una antigüedad media de 16 años. El Ministerio de Interior planea dar de baja 10 unidades más por su antigüedad.
La Guardia Civil compró 468 drones para suplir algunas carencias. La antigüedad de los vehículos también es un problema: el 21% de los turismos y el 26% de los todoterrenos tienen más de 15 años o más de 300,000 kilómetros. El 49% de los fusiles de asalto tienen más de 35 años.
El presupuesto para renovación de equipos ha disminuido desde 459 millones de euros en 2008 a 263 millones en 2024. Las asociaciones de guardias civiles reclaman un plan plurianual de inversiones para renovar la flota y equipamiento.
Crítica:
El contenido detalla las graves deficiencias en equipamiento de la Guardia Civil, respaldado por datos del Tribunal de Cuentas, aunque podría profundizar más en las consecuencias directas de estas carencias. Sensacionalismo moderado al resaltar el impacto en vidas humanas.
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