El Gobierno ha dejado de medir las grietas en las carreteras del Estado durante diez meses, lo que ha roto una serie histórica de décadas y ha dejado a la Red de Carreteras del Estado sin una de sus principales herramientas de diagnóstico. Esta ausencia de datos ha sido causada por la expiración del contrato del ministerio de Transportes en mayo de 2025 y la falta de un nuevo contrato que lo sustituya.
La prórroga de los Presupuestos Generales del Estado ha limitado la capacidad del ministerio para lanzar nuevos contratos, y la revisión interna de los pliegos de contratación ha introducido un cuello de botella adicional. La Asociación de Empresas de Conservación y Explotación de Infraestructuras ha advertido que el nuevo modelo de adjudicación de contratos podría provocar un deterioro progresivo de la calidad del servicio.
El resultado es un vacío operativo que podría prolongarse más allá de un año completo, lo que podría tener un impacto negativo en la seguridad vial, el coste de mantenimiento de los vehículos y los tiempos de desplazamiento. La interrupción de estas mediciones refleja un cambio progresivo hacia un enfoque más reactivo en el mantenimiento de infraestructuras, lo que podría tener consecuencias graves para la red viaria del país.
Con un déficit acumulado en conservación que se ha incrementado en la última década, la capacidad de priorizar inversiones se reduce, lo que aumenta el riesgo de intervenir tarde o de forma ineficiente. El problema trasciende lo técnico, ya que el estado del pavimento influye directamente en la seguridad vial, el coste de mantenimiento de los vehículos y los tiempos de desplazamiento.
En este escenario, el debate sobre la financiación de las carreteras ha vuelto a cobrar fuerza, y se plantean fórmulas para garantizar ingresos estables que permitan sostener el mantenimiento de una red extensa y envejecida. La red estatal acumula meses sin uno de sus instrumentos básicos de control, lo que ha generado una alerta en el ámbito del mantenimiento.
El diagnóstico temprano marca la diferencia, y cada mes sin datos acerca un poco más el sistema a un modelo en el que se actúa tarde, peor y más caro. El ministerio de Transportes, liderado por Óscar Puente, ha comenzado a elevar la ponderación de la cuestión económica en los contratos, lo que ha suscitado críticas en el sector.
La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil ha investigado presuntas irregularidades en licitaciones de carreteras, lo que ha llevado a una revisión de los pliegos de contratación. La situación es crítica, y se requiere una solución urgente para evitar que la red viaria del país se deteriore aún más.
Crítica:
El artículo es alarmista y no ofrece soluciones claras, pero destaca un problema grave que requiere atención inmediata. La falta de transparencia en la contratación pública es un tema recurrente que debe ser abordado.
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