La UCO de la Guardia Civil ha desenterrado 52 facturas con más agujeros que un queso gruyer. Facturas del PSOE, ojo, no de tu abuela. Un auténtico festival de la ingeniería financiera para justificar pagos en efectivo entre 2017 y 2024, según THE OBJECTIVE. El juez Moreno, con cara de pocos amigos, ha declarado la investigación secreta, porque claro, no querrán que sepamos cómo se gasta el dinero público.
El Tribunal de Cuentas ya olfateaba la carnaza desde septiembre de 2023, pidiendo cuentas a las empresas que habían facturado al PSOE. Querían saber si el dinero venía por transferencia, cheque o, mejor aún, en billetes apretados en una maleta. ¿Y qué encontraron? Pues que algunas facturas ya habían pasado por el mismo filtro.
Vamos, que alguien estaba intentando venderle humo al Tribunal.
La cosa se pone jugosa con el restaurante La Tragantía, un lugar de comidas y cenas frecuentes de la trama, donde el PSOE dejó un buen pellizco: 52 facturas en nueve meses. ¿Comida para todos los cómplices? ¿O facturas infladas para justificar comisiones de dudosa procedencia? La UCO sospecha que algunas facturas son puro teatro, creadas para lavar dinero de adjudicaciones públicas.
En resumen, una película de pasta, poder y facturas falsas, cortesía del PSOE y sus colaboradores.
El PSOE entregó un disco duro con la documentación, como si eso fuera una prueba de inocencia. Pero la UCO está revisando cada detalle, cada coma, cada euro, porque en este tipo de asuntos, el diablo está en los pequeños gastos.
Y en las facturas, por supuesto.
Crítica:
El artículo se centra demasiado en la enumeración de hechos y poco en el análisis profundo de las conexiones entre la trama y las adjudicaciones públicas. El título es sensacionalista pero acertado, aunque podría haber profundizado en la implicación del Tribunal de Cuentas.
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