Indignación con el plan del Gobierno para ocultar el uso de la IA que hace Hacienda contra el contribuyente

Hacienda: IA secreta y nosotros desnudos

politica Una ilustración conceptual y satírica. Un enorme ojo robótico y digital, hecho de circuitos y códigos binarios, observando a través de una lupa a un ciudadano pequeño y transparente. El ojo robótico está parcialmente cubierto por una cortina de terciopelo rojo lujosa y opaca que impide que el ciudadano vea qué hay detrás. Estilo editorial moderno, colores contrastados, fondo gris minimalista.

El Gobierno ha decidido que la transparencia es una virtud maravillosa para el vecino, pero un lujo peligroso para el recaudador. Mientras nosotros tenemos que justificar hasta el céntimo de un café en la declaración, la Agencia Tributaria (AEAT) se ha construido un búnker digital.

A través de una disposición de tapadillo en la 'Ley Orgánica para el buen uso y la gobernanza de la inteligencia artificial', publicada el 12 de junio en el Boletín Oficial de las Cortes Generales, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha blindado sus algoritmos. Básicamente, han modificado la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, para que sus sistemas de selección de obligados tributarios y sus IA sean 'reservados'.

En lenguaje de calle: el fisco tiene un perro guardián electrónico que nos rastrea a todos, pero el dueño se niega a decirnos qué raza es el perro o dónde tiene la correa. La Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf) ha saltado ya, denunciando que es inadmisible que se sorteen dictámenes de la Abogacía del Estado y el Consejo de Estado para instaurar este régimen de opacidad. Lo más inquietante no es solo el secreto, sino el arsenal.

Ya tenemos el antecedente del expediente de contratación 23840010600 de 2023, donde Hacienda jugaba a los espías creando avatares falsos en redes sociales. Es el clásico cuento de nunca Jamás: para el sector privado, el Reglamento de Inteligencia Artificial 2024/1689 de la UE exige ética y fiabilidad; para la Administración, basta con un 'no te lo cuento para que no lo eludas'.

Mientras el ciudadano se siente en una vitrina, el Estado se pone las gafas de sol y cierra la persiana.

Crítica:

La noticia expone bien la hipocresía normativa, aunque se queda corta al no cuestionar la legalidad inmediata de los avatares espías. El contraste entre la ética exigida al privado y la opacidad pública es el clavo donde hay que insistir.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!