Un informe del Gobierno propone que el voto exterior se pueda ceder a cualquier persona con un poder notarial "aunque viva a 8.000 km"

Voto exterior: el cheque en blanco notarial

politica Una ilustración conceptual y satírica. Un sobre de votación gigante que se pasa de mano en mano a través de un mapa mundial, como si fuera un relevo olímpico. Las manos son sombras anónimas y el sobre tiene un sello notarial dorado exagerado. Estilo de caricatura editorial de periódico, colores sobrios con un toque de rojo y azul, fondo de papel antiguo.

Votar es, supuestamente, un acto íntimo, casi sagrado, como decidir qué marca de detergente comprar sin que nadie nos mire. Pero para el Gobierno de Pedro Sánchez, el voto de los españoles en el exterior parece haberse convertido en un cheque en blanco que se puede pasar de mano en mano como si fuera un vale de descuento caducado.

El Consejo General de la Ciudadanía Española en el Exterior (CGCEE), bajo el ala del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones de Elma Saiz, ha soltado un informe en 2025 que redefine la 'democracia' como un trámite de ventanilla. Hasta ahora, el Código Civil y el Real Decreto 557/1993 eran claros: solo si estabas incapacitado o enfermo podías delegar tu voto.

Una medida lógica, del tipo 'si no puedes caminar, alguien te lleva la silla'. Pero la nueva propuesta quiere borrar el requisito de la salud para sustituirlo por la 'voluntad'. Básicamente, que puedas ceder tu derecho a votar a cualquier desconocido con un poder notarial, aunque el beneficiario esté a 8.000 km de distancia.

El ejemplo del informe es casi poético: alguien en Guyana delegando su voto en París. Es como pedir una pizza en Madrid y que la cobren en Tokio solo para 'facilitar el proceso'. La jugada es maestra. Mientras el Ejecutivo decía que la participación exterior era un chiste, por debajo del 10%, y que la Ley de Nietos no movería ni un escaño tras el freno del Supremo, sus organismos redactaban este manual de instrucciones para inflar las urnas.

Copiando el modelo francés, buscan que el voto sea un activo transferible. Al final, lo que venden como 'facilitar el sufragio' huele a una ingeniería electoral donde el voto deja de ser un derecho personal para convertirse en una propiedad delegable según convenga el calendario político.

Crítica:

La noticia es un ejemplo clásico de 'filtración conveniente' que expone una contradicción flagrante entre el discurso oficial y la agenda administrativa. Le falta profundizar en quiénes serían exactamente los beneficiarios reales de este 'flujo' de votos delegados.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!