El concepto de "superalimento" ha ganado popularidad, aunque carece de reconocimiento científico formal. Nutricionistas españoles no tienen un criterio específico para definirlo. Jara Pérez Jiménez, del Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN-CSIC), autora del libro "Los superalimentos", afirma que estos son "alimentos con un origen generalmente exótico" que se han promocionado por "efectos en la salud, aparentemente muy poderosos", aunque su "poder" no siempre está refrendado.
Pérez Jiménez sostiene que "los superalimentos no existen, al menos no con esa idea que llevan asociada de propiedades curativas, únicas e independientes del conjunto de la dieta". La dieta global es el factor crucial.
Contrario a la creencia popular de que superalimentos son exóticos como chía, cúrcuma, kale o bimi, Pérez Jiménez equipara el valor nutricional de la chía con el de las lentejas o una naranja.
Destaca las legumbres (garbanzos, lentejas, alubias y guisantes secos) como "superalimentos viejunos". Estos productos son económicos, fáciles de almacenar y nutricionalmente valiosos. Su cultivo sencillo y capacidad para fijar nitrógeno en el suelo los hacen clave para la seguridad alimentaria mundial y la sostenibilidad, reduciendo el impacto ecológico.
La incorporación de legumbres en la dieta diaria beneficia la salud personal y la del planeta. Son versátiles, aptas para dietas vegetarianas, veganas y sin gluten, pudiendo usarse en sopas, guisos, ensaladas y hamburguesas. Aportan nutrientes, son saciantes y sabrosas. La Agencia de Seguridad Alimentaria y de Nutrición de España recomienda consumir legumbres cuatro veces a la semana, idealmente a diario.
La Universidad de Harvard también enfatiza su inclusión para la salud cardiovascular y el control del peso.
Principales beneficios nutricionales de las legumbres: son ricas en proteínas vegetales completas y fibra, lo que ayuda a regular el sistema digestivo. Contienen vitaminas y minerales esenciales como hierro, magnesio y zinc.
Poseen antioxidantes naturales que combaten el envejecimiento celular y protegen contra enfermedades. Además, su consumo reduce el colesterol y los niveles de azúcar en sangre, previniendo la diabetes tipo 2. Otros superalimentos accesibles y no exóticos mencionados incluyen aceite de oliva, ajo, brócoli, limón, naranja, nueces, pescado azul y verduras de hoja verde.
Crítica:
El título prometía un "superalimento" específico por menos de 2 euros. Si bien el contenido lo sugiere (legumbres), la espera es un poco larga para el dato del precio, que se despacha en el título y no se reitera en el cuerpo, lo cual es una oportunidad perdida para reforzar la economía de los mismos.
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