La Policía Nacional detecta visitas de familias marroquíes a MENAS (Menores Extranjeros No Acompañados) en centros de acogida durante fines de semana. Los padres dejan dinero y vuelven a Marruecos. La mayoría son de clase media que buscan mejores oportunidades para sus hijos.
La Policía ha encontrado casos en diversas comunidades autónomas como País Vasco, Ceuta y Melilla. El objetivo es el reagrupamiento familiar aprovechando que el sistema les proporciona un oficio y nacionalidad. El registro inicial de estos menores es crucial para determinar su edad, utilizando radiografías del carpo izquierdo, tercer molar o clavícula.
Si se determina que son menores, permanecen en los centros; si son mayores, se les traslada a Centros de Internamiento de Extranjeros. Sin embargo, el proceso de devolución se complica por los recursos legales y la falta de resolución de la Delegación del Gobierno. Los expertos critican la saturación de los centros y la falta de cooperación internacional para cotejar identidades.
La Ley actual, de hace 25 años, prioriza la reeducación sobre el internamiento en régimen cerrado, lo que permite a los menores reincidir en delitos. Los agentes piden ser consultados para mejorar los protocolos.
Crítica:
El artículo revela la ineficiencia en el manejo de MENAS, destacando la falta de cooperación internacional y la antigüedad de la Ley que rige estos casos. La crítica se centra en la saturación de los centros y la reincidencia de menores en delitos.
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