4 consejos de psicóloga para fortalecer la relación entre hermanos

Hermanos: de la guerra al abrazo

social Un salón acogedor con dos niños jugando, un adulto observando, luz cálida y colores suaves, sin rostros identificables, enfoque en la dinámica familiar y la interacción entre hermanos. Estilo ilustrativo realista.

Si tu hermano te parece más un rival que un compañero de chistes, la psicóloga Laura Estremera tiene la receta. El 9 de abril de 2026, a las 18:00, la experta se sube a Instagram (@laura_estremera) y lanza una lista de cuatro pasos que suena a manual de cocina: evita las comparaciones, respeta la individualidad, fomenta la cooperación y dedica tiempo exclusivo a cada hijo.

En vez de hacer de la última galleta un arma de guerra, la primera regla sugiere que cada niño se sienta valorado por su propio sabor, sin que la familia se convierta en una parrilla de competencias. “Comparar” es la palabra que la psicomotricista, psicóloga, maestra, educadora y madre llama el cebo que despierta celos; la alternativa es reconocer que cada hijo es un microcosmos con ritmos, talentos y necesidades distintas, como si cada uno tuviera su propia lista de la compra. El segundo consejo, la cooperación, se presenta como el pegamento que mantiene la casa unida.

La convivencia se transforma en un juego de equipo donde los adultos son el entrenador que modela el respeto. “No se trata de forzar el vínculo”, dice Estremera, porque la fuerza solo produce un vínculo improvisado, mientras que la co‑creación cultiva un ambiente donde los desacuerdos son fichas de juego y la violencia, un fantasma. El tercer punto, el tiempo exclusivo, está pensado para que cada hermano se sienta escuchado.

Es la hora que se dedica a un cliente sin interrupciones, la pausa en la que el ego se acalla. La idea es que cada uno reciba su propio espacio para reforzar la autoestima y que la casa no se convierta en una zona de guerra. El cuarto y último consejo recalca la importancia de la comunicación activa y la escucha sin violencia, convirtiendo los conflictos en oportunidades de aprendizaje.

Cuando los hijos aprenden a resolver disputas sin gritos, la familia gana un músculo emocional que dura más que el último episodio de la serie. En la era de los “followers”, la psicóloga subraya que el vínculo fraternal es la mejor inversión: promueve la seguridad emocional, el desarrollo de habilidades sociales y la construcción de una historia familiar que trasciende generaciones.

Si la familia sigue jugando a la fuerza, la casa seguirá siendo un campo de batalla. Si, en cambio, se aplica la receta de la psicóloga, la convivencia se convierte en un gimnasio de emociones, donde cada hermano puede entrenar sin miedo a caerse.

Crítica:

El texto se queda en la superficie, sin profundizar en causas psicológicas subyacentes. El título funciona como marketing, pero el contenido carece de profundidad.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!