Sanitarios de un centro de salud de Palma cuelgan pancartas a favor de Palestina y arrancan la bandera de E...

Consultorio o mitin: guerra de banderas en Palma

social Una ilustración conceptual y satírica de un pasillo de centro médico moderno y blanco. En las paredes se ven siluetas de carteles políticos abstractos y banderas desgarradas. En el suelo, un estetoscopio entrelazado con una bandera, simbolizando el conflicto entre la medicina y la ideología. Estilo editorial de revista, colores contrastados, atmósfera tensa pero limpia.

Parece que en el Centro de Salud de Son Gotleu, en Palma, algunos profesionales han confundido el estetoscopio con el megáfono y la sala de espera con un mitin de barrio. La trama es digna de una comedia de enredos institucional: empezamos con carteles y símbolos a favor de Palestina adornando el mostrador, instalados con la misma naturalidad con la que uno cuelga la lista de la compra en la nevera, pero convenientemente sin el permiso de la Conselleria de Salud.

Neutralidad pública, dice el manual; activismo de pasillo, dice la realidad. El asunto escaló el jueves, cuando un ciudadano español y otro de origen africano decidieron jugar a la equidad. Su lógica era sencilla, casi matemática: si el muro es un tablón de anuncios ideológico, que también quepa la bandera de España.

La dirección, probablemente buscando evitar que el centro de salud terminara pareciendo una grada de estadio en pleno derbi, cedió y permitió que el personal de seguridad colgara la enseña nacional. Un pacto de no agresión que duró lo que tarda en enfriarse un café. El viernes, la magia ocurrió.

La bandera española desapareció, presuntamente fulminada por la mano de una médica que no veía con buenos ojos el nuevo decorado. El resultado fue el esperado: indignación colectiva y una lluvia de denuncias. Al final, ante el caos y el ruido, la dirección tuvo que aplicar la técnica del 'borrón y cuenta nueva', ordenando retirar absolutamente toda la simbología política.

Se acabó el juego. Ahora el centro vuelve a ser un lugar para curar gripes y no para intentar curar la ideología del vecino, aunque la Conselleria de Salud aún tenga que explicar cómo es que el mostrador de entrada se convirtió, durante semanas, en una sucursal de la extrema izquierda sin que nadie diera aviso.

Crítica:

La fuente es excesivamente tendenciosa y utiliza adjetivos cargados como 'apología política' sin citar pruebas directas. Es más un panfleto de denuncia que una noticia equilibrada.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!