La empresa Koroyd, con sede en Mónaco, ha desarrollado una tecnología de protección para motoristas que utiliza miles de microtubos diseñados para absorber impactos. Esta tecnología surgió tras el accidente aéreo de Kegworth en 1989, que provocó 47 muertes y llevó a una investigación pionera sobre cómo mejorar la protección pasiva.
Koroyd ofrece una absorción de impactos hasta un 42% más eficaz que los tradicionales EPS (poliestireno expandido), además de mejor ventilación y un comportamiento térmico más estable. La tecnología se probó inicialmente en cascos de esquí y luego se integró en modelos de moto como el Krios Pro de la marca americana Klim.
Desde 2024, Koroyd también ofrece protecciones para extremidades con estructura auxética, que se expanden en múltiples direcciones, adaptándose al movimiento del piloto. Estas protecciones cumplen con las normativas europeas de protección EN1621 en sus niveles más exigentes.
Koroyd es más resistente que la espuma convencional y, en muchos casos, reciclable. Su diseño modular permite fabricar piezas específicas según el uso: touring, off-road, ciudad, etc.
Crítica:
El artículo cumple con las expectativas del título al presentar una innovación en seguridad para motoristas. La información es clara y concreta, con datos específicos sobre la eficacia de la tecnología Koroyd. Sin embargo, podría profundizar más en los aspectos técnicos de la estructura auxética y su aplicación en diferentes tipos de motos.
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