Regalos públicos: ¿Qué está gastando Marlaska?
Con 100.000 euros en abanicos y bolígrafos, el ministro Fernando Grande‑Marlaska celebra una ampliación de cuartel mientras un techo cae sobre un agente. El día 20 de marzo, a las cinco de la tarde, el techo del cuartel de la Guardia Civil de Mieres, en Asturias, se desplomó y golpeó a un guardia, quien fue trasladado de inmediato a un centro hospitalario. A la mañana siguiente, el mismo ministro, en su visita a la ampliación del cuartel de Chipiona, Cádiz, defendía públicamente la inversión en infraestructuras como modelo de buena gestión y se tomaba fotos junto a la directora de la Benemérita, Mercedes González. Ese mismo viernes, la Dirección General de Tráfico (DGT), bajo la dirección de Pere Navarro, licitó un contrato de merchandising para la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil por un importe de 91.941 euros, con IVA incluido, expediente 1DGT2B000156. La licitación contempla 22 lotes con productos que van desde gorras, sets de bolígrafos y portaminas, alfombrillas para ratón, abanicos, llaveros y carpetas hasta pendrives, tazas, bufandas tubulares, blocs de notas, bolsas portamóviles, bidones, cajas de colorines, pegatinas, pulseras, paraguas, pines, mochilas, monedas institucionales y bisutería. Los lotes de mayor cuantía son pulseras por 13.000 euros y metopas por 16.500 euros. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC), representada por el responsable jurídico Eugenio Nemiña, se mostró indignada, afirmando que el ministerio “no puede estar gastando dinero en regalos mientras nuestras instalaciones se caen a pedazos” y que el cuerpo policial depende de ayuntamientos y diputaciones para reparar edificios en estado lamentable. La AUGC también denuncia que, mientras los guardias civiles de tráfico llevan siete años solicitando un aumento del complemento, el salario actual es de 142,50 euros, siete euros menos que hace 19 años, cuando ascendía a 150 euros. Además, los vehículos de la Guardia Civil acumulan 500.000 kilómetros, mientras el presupuesto de 500.000 euros licitado en regalos en los últimos meses sigue sin abordar las necesidades reales de la fuerza. El ministro, al justificar la licitación como necesaria para reponer el material de protocolo de la Secretaría de Mando de la Agrupación de Tráfico y mantener la imagen institucional, ignora la cruda realidad de un techo que se cae y de una fuerza que trabaja con falta de medios y plantillas insuficientes. La paradoja de invertir en merchandising mientras las condiciones de trabajo se deterioran se vuelve más evidente cada vez.
Mario Herrera