Pymes en riesgo por morosidad
La morosidad en España ha alcanzado un punto crítico, con un período medio de pago de casi 80 días, muy por encima del límite legal de 60 días y de la media de la UE. Esto está poniendo en riesgo la supervivencia de miles de pymes, que representan el 99,8% del tejido empresarial y generan más del 60% del empleo en el país. A pesar de los decretos y ayudas prometidos por el gobierno, el verdadero problema persiste. El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha hecho mención constante a las pymes, pero esto parece no haber sido suficiente para las asociaciones que protegen los intereses de las pequeñas y medianas empresas en España. La ley que tiene por objeto la mejora de la regulación y del clima de negocios podría no estar contando con los problemas estructurales que lastran a las pymes. El CEO de Impulsa CFO, John Belalcázar, señala que el control real del flujo de caja es el único factor que determina la supervivencia a corto plazo de las pymes. Mientras el foco se pone en el Boletín Oficial del Estado, muchas pymes pasan por alto el control real del flujo de caja. El Gobierno ignora a las pymes, y el empresario no puede decidir quién gobierna, pero sí puede prever si tiene caja suficiente para pagar nóminas dentro de 60 o 90 días. El problema es que en periodos de ruido político se habla de reformas futuras y se ignora que los costes operativos han subido más de un 25% en los últimos años y que el dinero tarda más que nunca en entrar. La caja es el escudo a la incertidumbre, y las pymes deben planificar su cashflow para mantenerse en el mercado más allá de impulsos y reformas del Gobierno que no resuelven los problemas de liquidez de las empresas. El experto recomienda planificar la tesorería periódicamente, al menos dos veces al mes, asumiendo que el entorno no va a mejorar. Si mejora el negocio, será un bono; si no, el negocio seguirá en pie de forma autónoma. Belalcázar también señala la necesidad de controlar los márgenes reales con la inflación y los costes laborales al alza, ya que facturar más ya no garantiza ganar dinero. En este sentido es vital que el empresario identifique su punto de equilibrio, es decir, la cifra de ventas mínima que tiene que generar para no perder dinero y cubrir toda su estructura operativa. La anticipación sobre la reacción es clave, y los préstamos o líneas de crédito se negocian cuando la empresa tiene salud, no cuando ya falta caja. Negociar con tiempo permite gestionar con más facilidad los tiempos difíciles, evitando recurrir a soluciones de urgencia. Con un precio de salida de 80 días, fijado para hoy, las empresas buscan soluciones para sobrevivir en un entorno incierto. La morosidad es un problema estructural que requiere soluciones a largo plazo, y no solo medidas paliativas. El gobierno debe tomar medidas para reducir la morosidad y mejorar el clima de negocios, pero también las empresas deben tomar medidas para protegerse a sí mismas. La caja es el escudo a la incertidumbre, y las pymes deben planificar su cashflow para mantenerse en el mercado. La incertidumbre política es un factor que puede afectar la economía, pero las empresas no pueden permitir que esto les impida planificar para el futuro. La planificación es clave para sobrevivir en un entorno incierto, y las pymes deben tomar medidas para protegerse a sí mismas. La caja es el escudo a la incertidumbre, y las pymes deben planificar su cashflow para mantenerse en el mercado. La morosidad es un problema estructural que requiere soluciones a largo plazo, y no solo medidas paliativas. El gobierno debe tomar medidas para reducir la morosidad y mejorar el clima de negocios, pero también las empresas deben tomar medidas para protegerse a sí mismas. Con un período medio de pago de casi 80 días, las pymes están en riesgo de no poder pagar sus nóminas, lo que puede llevar a la quiebra. La incertidumbre política es un factor que puede afectar la economía, pero las empresas no pueden permitir que esto les impida planificar para el futuro. La planificación es clave para sobrevivir en un entorno incierto, y las pymes deben tomar medidas para protegerse a sí mismas. La caja es el escudo a la incertidumbre, y las pymes deben planificar su cashflow para mantenerse en el mercado. La morosidad es un problema estructural que requiere soluciones a largo plazo, y no solo medidas paliativas. El gobierno debe tomar medidas para reducir la morosidad y mejorar el clima de negocios, pero también las empresas deben tomar medidas para protegerse a sí mismas. La incertidumbre política es un factor que puede afectar la economía, pero las empresas no pueden permitir que esto les impida planificar para el futuro. La planificación es clave para sobrevivir en un entorno incierto, y las pymes deben tomar medidas para protegerse a sí mismas.
Mario Herrera