Café Geisha: un kilo, un coche
Hay gente que compra coches y hay gente que compra granos de café con la misma soltura con la que uno compra un paquete de galletas en el súper. Estamos hablando del Geisha de Panamá, ese elixir que ha decidido que el sentido común es para los pobres. Para que nos entendamos: mientras el arábica convencional se paseaba por los 7,40 euros el kilo según el Banco Mundial, un lote de apenas 20 kilos de Geisha voló hacia Dubái, concretamente a la empresa Julith Coffee, por la delirante cifra de 26.300 euros el kilogramo. Sí, han pagado el precio de un coche de segunda mano por algo que se bebe en cinco minutos y se desecha por el desagüe.
La naturaleza, que es la jefa, ha decidido jugar al Monopoly con el clima. Entre lluvias torrenciales, sequías y temperaturas extremas, la producción se ha ido al traste. Ricardo Koyner, presidente de la SCAP, admite que la cosecha de cafés especiales es 'muy pequeña', apenas el 50% de lo habitual. Por su parte, Graciano Cruz Landero, de la finca Los Lajones Bambú, calcula que el Geisha ha caído un 30%. En total, Panamá ha escupido unos 7,7 millones de kilos en la campaña 2024-2025, un 3,2% menos que el año pasado, concentrando la acción en la provincia de Chiriquí.
Pero aquí llega la magia del marketing del lujo: como hay menos, nos dicen que es 'mejor'. Wilford Lamastus, de Lamastus Family Estate, sugiere que la escasez concentra los azúcares y mejora el aroma. Es la eterna ley del mercado: si el producto escasea y el comprador es un jeque, el precio sube. En septiembre, la XXX edición del Best of Panama pondrá a subasta 102 lotes de 47 productores. Con la oferta por los suelos, prepárense para un nuevo récord que hará que nuestro café de cápsula parezca agua sucia.
Cristian Sanz