España mantiene ancho ibérico vías
En el siglo XIX, España decidió construir sus vías férreas con un ancho de 1.672 milímetros, conocido como 'ancho ibérico', diferente al estándar internacional de 1.435 milímetros. Esta decisión, liderada por el ingeniero Juan Subercase, se justificó por la necesidad de mayor potencia en las locomotoras debido al terreno montañoso del país. A pesar de que Portugal y Francia optaron por el ancho internacional, España mantuvo su decisión, lo que dificultó la conexión ferroviaria con el resto de Europa. En la actualidad, el corredor gallego, que forma parte del próximo paquete de liberalización de las vías, seguirá utilizando el ancho ibérico, lo que podría limitar la competencia en este tramo. La compañía Renfe se beneficiará de esta situación, ya que cuenta con trenes Talgo S106 que pueden cambiar de ancho y tiene comprometidas las entregas de estos trenes durante años. Esto dejará sin capacidad de reacción a empresas como Ouigo o Iryo que podrían estar interesadas en el corredor gallego. El cambio en el ancho de vías se produce en el tramo Ourense-Madrid, lo que ha permitido conectar Galicia y Madrid en tiempo récord. Sin embargo, los problemas estructurales en los trenes Talgo S106 han generado retrasos y grietas en los coches. La liberalización de las vías está prevista para 2028, pero debido a los problemas de producción de trenes compatibles con el ancho ibérico, es improbable que haya competencia en este tramo en el corto o medio plazo.
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