Eslovenia blinda el derecho constitucional al efectivo.
Eslovenia ha blindado el derecho a pagar en efectivo en su Constitución, una decisión que contrasta con la tendencia de la Unión Europea. La iniciativa eslovena surgió en 2023 de una campaña popular en Facebook que recogió más de 50.000 firmas, impulsada por la preocupación ciudadana ante la posible eliminación del dinero físico. El 1 de diciembre, la Asamblea Nacional eslovena aprobó, con 61 votos a favor, una enmienda constitucional para garantizar este derecho. Inicialmente, el gobierno esloveno se opuso, citando la competencia del Banco Central Europeo (BCE) en política monetaria, pero cambió su postura tras confirmación de expertos de que la medida no contravenía las normas monetarias del euro. Este movimiento esloveno se produce mientras la UE, a través del Reglamento 1624/2024, tiene la intención de prohibir a partir de julio de 2027 los pagos en efectivo superiores a 10.000 euros, con el objetivo de mitigar riesgos de uso indebido de grandes sumas de efectivo. Suiza también contempla una votación en referéndum en marzo para proteger el efectivo en su Constitución.
En España, la situación es opuesta: el Gobierno prohíbe pagos en efectivo superiores a 1.000 euros cuando interviene un profesional o una empresa, y hasta 10.000 euros si el pagador es una persona física sin domicilio fiscal en España y no actúa profesionalmente. La Agencia Tributaria incluso insta a denunciar incumplimientos de estas limitaciones. Paralelamente, el Banco de España, presidido por José Luis Escrivá, firmó en noviembre un convenio de cuatro años para acceder a datos agregados de operaciones de pago, supuestamente para mejorar estadísticas. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, anunció el paso a la siguiente fase del proyecto del euro digital, con planes de emisión definitiva en 2029. Aunque el BCE asegura que el euro digital convivirá con el efectivo, las autoridades muestran una creciente aversión al dinero físico. La Plataforma Denaria reportó que la mitad de las quejas por no aceptar efectivo (46,5%) provienen de la Administración Pública, con más de 90 quejas en los primeros seis meses del año. Denaria critica que el efectivo sea asociado con el fraude y sujeto a límites como los 1.000 euros, mientras Bizum no tiene restricciones. Según el V Barómetro de Denaria, más del 80% de las personas considera el efectivo necesario, el 74% lo ve importante en su día a día, y el 93% valora la protección de la privacidad como motivo para mantenerlo.
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