Narcotráfico se dispara 8,4% en Cataluña.
La Confederación Española de Policía (CEP) ha denunciado el desmantelamiento de los grupos que combaten el narcotráfico en Cataluña por parte del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Esta situación se produce a pesar de que Cataluña ha registrado 2.657 infracciones penales relacionadas con el tráfico de drogas en el primer semestre de 2025, un incremento del 8,4% respecto a 2024, superando a Andalucía (2.116 casos, reducción del 8,1%).
Durante los siete años de mandato de Marlaska, la Unidad de Droga y Crimen Organizado (Udyco) de la Policía Nacional en Barcelona ha sufrido una reducción del 30% en sus grupos, pasando de seis a cuatro, y los agentes se han reducido a la mitad, de 14 a siete. Esta información fue proporcionada a OKDIARIO por Rocío Caballero Martínez, secretaria general del sindicato CEP en Cataluña. Los grupos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Barcelona, con base en La Verneda, operan en toda la comunidad autónoma, combatiendo el narcotráfico a gran escala.
Fuentes policiales de la Udyco en Cataluña afirman sentirse "abandonados", una situación confirmada por el comité regional de la CEP Cataluña, que advierte cómo esta merma "está favoreciendo el incremento de esta lacra y el asentamiento de más grupos de narcotraficantes en la zona". La reducción de efectivos implica que cada grupo ahora asume una o dos investigaciones, frente a las cuatro que manejaban antes, dejando otras sin investigar.
La CEP ha solicitado urgentemente refuerzos de personal y material, criticando que el Gobierno de Pedro Sánchez "no está haciendo sus deberes" en la lucha contra el crimen organizado, mientras mafias como la Mocro Mafia, la mafia albanesa y la dominicana se asientan en España con material de guerra y vehículos superiores. La reducción de personal también afecta a las unidades de inmigración y terrorismo, con plantillas mermadas casi a la mitad, lo que, según la CEP, "supone un grave riesgo para la seguridad nacional" y obedece a una estrategia para "contentar al independentismo".
Asimismo, Marlaska no está reemplazando a los comisarios jubilados en Cataluña, lo que resulta en comisarías gestionadas por inspectores jefes o inspectores, considerados "mano de obra barata". La secretaria general de la CEP en Cataluña señala que el objetivo del Gobierno es que, en dos años, las funciones de la Policía Nacional en la comunidad se limiten a gestión de documentación y Extranjería (DNI, pasaportes, control de Extranjería), "vaciando de competencias" a la Policía Nacional. Esta política contrasta con otros territorios donde los mandos son reemplazados rápidamente.
La CEP denuncia que la Brigada Provincial de Información de Barcelona también está siendo desatendida para que los Mossos d’Esquadra asuman su trabajo en el futuro, incluyendo las brigadas de Policía Judicial y Extranjería. El sindicato también se opone a la pretensión del Gobierno de declarar la Jefatura Superior de Policía de Cataluña como lugar de memoria democrática, considerándolo "un intento miserable de servir en bandeja a sus socios independentistas un trofeo" y una "hoja de ruta marcada por el independentismo cuyo fin no es otro que echar a los policías nacionales de Cataluña". La CEP atribuye a Marlaska el desmantelamiento de brigadas por no ofrecer incentivos, como un complemento retributivo o un sistema de puntuación similar al del País Vasco, lo que fomenta la marcha de agentes. Rocío Caballero critica el uso de la seguridad como "moneda de cambio" para mantenerse en el poder, previendo la "extinción" del Cuerpo en Cataluña y exigiendo la dimisión de Marlaska.
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