El embajador español en Argentina, Joaquín de Arístegui, ha generado un conflicto diplomático al montar un 'consulado paralelo' y favorecer a la entidad Cedeu, no registrada legalmente, en detrimento del Consejo de Residentes Españoles (CRE). De Arístegui llegó a Argentina en diciembre de 2024 y desde entonces ha mantenido enfrentamientos con sus consejeros y cónsules.
El cónsul en Buenos Aires, José María Ridao, ha sido particularmente afectado, recibiendo un trato hostil por parte del embajador. La situación ha provocado que más de 600.000 solicitudes de nacionalidad española en Buenos Aires y otro millón en el resto del país permanezcan en lista de espera.
El PP ha registrado una pregunta parlamentaria dirigida al ministro José Manuel Albares sobre la situación, expresando 'seria preocupación' por el papel de Cedeu en los trámites de nacionalidad. Cedeu, dirigida por Juan Manuel de Hoz, ofrece 'asesoramiento gratuito' pese a no estar registrada legalmente en Argentina.
La entidad ha sido acusada de lucrarse con los trámites de nacionalidad y de dar cobertura a prácticas irregulares. El conflicto ha llegado a tal punto que De Arístegui promovió una votación en el CRE para solicitar la destitución de Ridao, afirmando que tenía instrucciones directas de Albares, lo cual ha sido desmentido por fuentes cercanas al cónsul.
La situación en la embajada española en Buenos Aires se considera 'institucionalmente insostenible'.
Crítica:
El artículo revela una crisis diplomática en Argentina protagonizada por el embajador español, con detalles específicos sobre los conflictos internos y externos. La información proporcionada es detallada y concreta, aunque podría profundizar más en las implicaciones legales de Cedeu.
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