La ministra Teresa Ribera autorizó en 2023 la instalación de 48 molinos eólicos en la sierra de Teruel a Forestalia, pese a la alta sensibilidad medioambiental de la zona. Sin embargo, en 2025, su sucesora denegó permisos a Green Capital para 86 molinos en la misma área por impacto en especies protegidas como el águila perdicera y el buitre leonado.
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil investiga posibles irregularidades en la concesión de permisos a Forestalia, que recibió ayudas públicas por 17 millones de euros a través de la trama SEPI. El proyecto de Forestalia incluía medidas preventivas para reducir el impacto en especies vulnerables.
La zona afectada alberga especies en peligro de extinción como la alondra ricotí y el milano real. La investigación se centra en la gestión de permisos ambientales durante el mandato de Ribera y su posible favoritismo hacia Forestalia, una de las principales empresas de energías renovables en España.
El caso revela discrepancias en la evaluación ambiental entre administraciones sucesivas y pone en cuestión la consistencia de las políticas de protección medioambiental. La tramitación de permisos para proyectos de más de 50 megavatios quedó bajo competencia estatal, facilitando a Forestalia el desarrollo de proyectos con alto grado de madurez administrativa.
Crítica:
La noticia revela una discrepancia alarmante en la política medioambiental: Ribera aprobó un proyecto eólico en una zona sensible, mientras que su sucesora lo denegó posteriormente. La investigación de la UCO sobre posibles irregularidades en la concesión de permisos a Forestalia añade gravedad al caso.
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