La tasa de nacionalización de inmigrantes en España es del 3,9%, casi el doble de la media de la Unión Europea (2,9%). España concede la ciudadanía al 5,3% de residentes extracomunitarios, frente al 3,5% de la UE. En 2018, la tasa era del 1,98%, y ha subido constantemente bajo el Gobierno de Pedro Sánchez hasta alcanzar 252.476 concesiones anuales en 2024, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El grupo de edad más numeroso de nuevos nacionalizados es de entre 30 y 39 años. La mayoría de los nuevos ciudadanos españoles en 2024 procedían de Marruecos. La inmigración ha impulsado el Producto Interior Bruto (PIB), pero no debido a un aumento de la productividad, sino al crecimiento de la población.
Funcas advierte que el aumento del PIB es 'una ilusión' derivada de la inmigración, no de la productividad. Países como Francia (2,1%) y Portugal (2,7%) tienen tasas de nacionalización más bajas que España, mientras que Países Bajos (7,3%), Rumanía (7,9%), Suecia (9,6%) y Noruega (10,1%) superan a España.
Crítica:
El artículo presenta datos concretos sobre la nacionalización de inmigrantes en España, pero podría profundizar más en las implicaciones económicas y sociales de estas políticas migratorias. La crítica a la gestión del Gobierno de Pedro Sánchez es evidente, pero se echa en falta un análisis más detallado de las causas y consecuencias de estas tendencias.
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