Crítica:
La noticia es explosiva, pero necesita una investigación más profunda sobre el origen de las joyas y las conexiones reales entre Zapatero y Plus Ultra. El título es sensacionalista, aunque comprensible dada la magnitud del caso.
La noticia es explosiva, pero necesita una investigación más profunda sobre el origen de las joyas y las conexiones reales entre Zapatero y Plus Ultra. El título es sensacionalista, aunque comprensible dada la magnitud del caso.
La UDEF ha abierto la caja fuerte de Zapatero en Ferraz, y la escena parece sacada de una telenovela venezolana. 103 joyas, relojes Omega y Longines, pulseras que brillan más que el futuro de la economía. ¿Herencia de Sonsoles, dice la secretaria? Ajá. Como si la herencia familiar se materializara en diamantes de “aparente alto valor”. Mientras tú buscas el par de calcetines desparejado, el ex-presidente acumulaba un tesoro digno de un jeque petrolero en un despacho de Madrid. El inventario es para enmarcar: collares con engastes plateados, pendientes dorados en una bolsa con el logo de la Presidencia… ¡La Presidencia! Como para adornar el árbol de Navidad con chollos del gobierno. Y todo esto mientras se investiga por organización criminal, tráfico de influencias y blanqueo de capitales. La ironía, señores, la ironía. Para abrir la caja fuerte, tuvieron que llamar al cerrajero, porque la llave, como la transparencia, escaseaba. Además de las bisuterías dignas de la mismísima Isabel II, se llevaron agendas, pendrives, ordenadores y móviles. Documentación de clientes como Análisis Relevante, Ernst & Young… nombres que suenan a despacho de abogados con comisiones ocultas. 58 evidencias documentales y digitales que, con un poco de suerte, desvelarán si esas joyas eran fruto de una generosa herencia, o de “ingeniería financiera” particularmente creativa. Todo registrado el 19 de mayo de 2026, bajo la supervisión del Juzgado Central de Instrucción número 2. Un día más en la vida de la clase política.
Mientras el ciudadano de a pie calcula si le llega para el pan y el chorizo, en el despacho de José Luis Rodríguez Zapatero aparecieron joyas que, según los expertos, valen más que un chalet en La Finca. Hablamos de rubíes, esmeraldas y zafiros, un festín de piedras preciosas que podría superar los tres millones de euros, según Santiago Balboa, joyero con despacho en París (sí, en París, que no es lo mismo que en el bar de la esquina). Armando Rodríguez, del Gremio de Joyeros de Madrid, se queda en dos millones, pero ojo, que son 'solo' dos millones. Parece que el ex-presidente tenía un gusto exquisito, al alcance de “solo dos o tres joyerías en Madrid”, lo cual es un detalle importante. La UDEF, en un registro que duró más de cinco horas (un horario que haría palidecer a cualquier jornada laboral), encontró la caja fuerte en el despacho del jefe de gabinete. Dentro, un tesoro digno de un maharajá: collares, pulseras, relojes Longines, Omega… y una sortija con las iniciales del ex-presidente. La secretaria, Gertru Alcázar, asegura que algunas piezas son herencia de doña Sonsoles y otros regalos de viajes. ¿Regalos de viajes? ¿De dónde salían esos viajes? La investigación sigue su curso, salpicando nombres como CHINAINK ASIA, ANÁLISIS RELEVANTE o KREAB WORLDWIDE, que suenan más a departamentos de una película de espías que a empresas reales. La puerta la abrió voluntaria la secretaria, con una sonrisa… o eso dicen los informes. Y todo esto, mientras el PSOE se desvive por explicar que no tiene nada que ver. Ya.
El auto judicial, ese documento que te arruina el fin de semana, llegó a casa de José Luis Rodríguez Zapatero con un par de registros incluidos. Como si no fuera suficiente, el juez Calama también apuntó con el dedo a WhattheFav, la empresa de marketing de sus hijas Alba y Laura. Y no hablamos de céntimos, amigos: 745.457 euros de la trama Plus Ultra aterrizaron en sus cuentas. Un detalle que, en tiempos de hacer la compra con calculadora en mano, resulta… revelador. Mientras los investigadores desenredan contratos que parecen más cortinas de humo que acuerdos reales, el director de El Plural, Chema Garrido, decide alardear en X (antes Twitter, para los nostálgicos) de que la sección cultural y juvenil de su periódico, “Scrolling”, está dirigida por la agencia de las hijas Zapatero. “¡Un trabajo brutal y un equipazo genial!”, proclama, enlazando Instagram. Un orgullo, dice. Ironías de la vida, El Plural, que ahora defiende a Zapatero con uñas y dientes, lanzó “Scrolling” en otoño de 2025 sin mencionar la conexión familiar. ¿Casualidad? Difícil de creer. Lo que sí es seguro es que el 'trabajo brutal' de WhatheFav no ha generado demasiada autopromoción en el periódico de Garrido… según los usuarios de la red, al menos. Un silencio que, en este contexto, grita más que mil tuits. La pregunta es: ¿Orgullo profesional o un intento descarado de lavar la imagen? La respuesta, como suele ocurrir, está en la letra pequeña… y en los flujos de dinero.
Madrid, 2026. El aire huele a palos de ciego, aunque aquí los palos son informes de la UCO y la ceguera, una conveniencia política. Pedro Sánchez, el hombre que nos prometió transparencia, aparece, ¡oh, sorpresa!, en el análisis bancario de su mujer, Begoña Gómez, como “cotitular” de movimientos que van más allá de la compra de pañales. La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, esos detectives de la benemérita que parecen salidos de una novela negra, ha desgranado las cuentas y lo que han encontrado es un festival de irregularidades en la contratación de servicios para una plataforma digital gestionada por la esposa del Presidente. Making Science Group y Deloitte Consulting, dos nombres que deberían sonar a alarma en cualquier oficina de Hacienda, se llevaron 20.000 euros sin IVA (una nimiedad, si lo comparamos con el coste de un café en el Congreso) sin ni siquiera molestar en tramitar un expediente administrativo. ¡Un olvido! Afortunadamente, la UCM, esa institución venerable, liberó el pago para “evitar un enriquecimiento injusto”. ¡Qué generosidad! El informe de la UCO pinta un cuadro en el que los contratos estaban prefabricados, los plazos alterados y las condiciones adaptadas a los caprichos de Deloitte. Es decir, una licitación a medida, como un traje de alta costura. La UCO insiste en que la información bancaria de Gómez “concuerda” con sus actividades profesionales. ¡Menos mal! Al menos, los ingresos no provienen de vender humo. Todo esto, mientras el Ibex 35 tose y la cesta de la compra parece un atraco a mano armada. La pregunta no es si hubo irregularidades, sino hasta qué punto la hipocresía se ha instalado como inquilina permanente en el Palacio de la Moncloa.
El Gobierno, con la agilidad de quien busca parchear un boquete con un celo, ha lanzado una consulta virtual para bendecir su plan de regularización masiva. Lo llaman “fortalecer la democracia”, pero huele a estrategia electoral a kilómetros de distancia. Mientras la cesta de la compra se encarece cada día, más de medio millón de personas podrían obtener un estatus legal gracias a demostrar cinco meses de padrón, citas médicas o, lo más gracioso, justificantes de envíos de dinero a sus países de origen. ¡Como si la regularización dependiera de la remesa! El Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), una entidad cuyo nombre ya es una declaración de intenciones, lidera esta cruzada “inclusiva” junto al Consejo de Europa, una institución que, ojo, no es la Unión Europea. El objetivo: elaborar diez principios para “revitalizar la democracia”. Traducido: justificar con eufemismos la regularización masiva que el PSOE y Podemos acordaron a finales de enero, y que podría afectar a más de 800.000 personas. La consulta, abierta hasta nuevo aviso, te invita a “aportar” ideas para una democracia más “fuerte”. Pero, ¿quién necesita tu opinión cuando ya tienen el decreto listo? El Gobierno se regocija en su “enfoque inclusivo”, prometiendo igualdad de derechos y oportunidades, como si la igualdad se consiguiera con un simple decreto. Mientras tanto, el ciudadano de a pie se pregunta si esta “inclusión” se traduce en más recursos para sanidad, educación o, simplemente, en menos impuestos. Rafael Molina, desde OKDIARIO, apunta a la necesidad de analizar la estrategia en profundidad. El circo mediático se monta mientras la realidad, tozuda, sigue ahí: la regularización permite a los inmigrantes acceder a derechos desde el momento de la solicitud, incluyendo la suspensión de órdenes de expulsión y acceso a la sanidad pública. Un chollo, vamos. Y todo, bajo la bandera de una democracia que, según el Gobierno, se fortalece con cada firma en el padrón.
Arnaldo Otegi, como un domador experimentado, le está dando la cuerda a Pedro Sánchez. El líder de Bildu, en plena crisis de confianza del gobierno –con el fantasma de Zapatero acechando–, le recuerda que su supervivencia depende de los votos que le aporten los nacionalismos. Un pequeño empujón, ¿eh, Pedro? Mientras los ciudadanos hacen malabares con la cesta de la compra, Otegi propone un plan “de mínimos”: una España “plurinacional” para contentar a todos. Y no es que quiera un pastel enorme, solo una porción garantizada. El PNV, ese socio de ocasión, también entra en la ecuación. Otegi les invita a unirse a la fiesta, a formar una coalición que, en palabras del líder de Bildu, refleje “la voluntad democrática nacional vasca”. Traducido: más poder y más presupuesto para Euskadi. Y mientras tanto, Gabriel Rufián, el hombre de ERC, queda relegado a un segundo plano. “El programa primero”, sentencia Otegi, como quien dice “la sartén por el mango”. Otegi, con la astucia de un veterano político, aprovecha la debilidad del momento para poner sus condiciones. Un “programa de mínimos” que incluya la reforma plurinacional, “sin esperar ni un minuto más”. Y ejemplos al canto: Gales, Escocia, Irlanda… lugares donde la identidad local florece y los políticos se acercan a la gente. Porque, al final, la gente quiere soluciones concretas, “política de kilómetro cero”, como dice Otegi. Y, por supuesto, un gobierno que les escuche. Y les financie. Y les dé lo que quieren. En resumen, una estrategia que huele a pacto, a negociación y, sobre todo, a supervivencia política. Con fecha de caducidad en 2027, las próximas elecciones generales.
El silencio, al parecer, tiene precio. Y en el caso Plus Ultra, parece que costó 53 millones de euros de dinero público. La UDEF ha destapado un audio demoledor donde se revela que José Luis Rodríguez Zapatero, el ex presidente, tomó el teléfono para 'persuadir' a Antonio Caldeiro Téllez, un consejero de la aerolínea, para que votara a favor del rescate. Caldeiro, con un 9,46% de participación a través de Alva Skies and Wings SL, se había convertido en un obstáculo. Dudaba, preguntaba, ¡un hereje en la operación! Roberto Roselli, director financiero, lo resumía a Rodolfo Reyes, accionista principal: «Dice que no firmará nada. Que no tiene información». La respuesta de Reyes: «Dale una hostia». Poco después, la llamada de Zapatero. Al día siguiente, Caldeiro, repentinamente iluminado, asegura que ya no hace falta autorización y vota a favor. ¿Magia? No, influencia. La 'finance boutique' de Julio Martínez Martínez, el 'Julito', parece haber sido el canal de pagos por este 'servicio'. El rescate, aprobado por el Consejo de Ministros el 9 de marzo de 2021, levantó ampollas desde el principio, con una aerolínea con una cuota de mercado irrisoria (0,03%) y vínculos con accionistas venezolanos bajo la lupa en EEUU por blanqueo de capitales. La investigación, que conecta también al círculo de José Luis Ábalos, sigue abierta. Zapatero niega, pero el audio de Roselli es un puñetazo en la mesa. Una orden clara: 'para que se calle la boca y diga a todo que sí'.
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