Save the Children recibe 32 millones de dinero público y enseña a los ilegales a sortear las pruebas de edad

Subvenciones millonarias para esquivar pruebas de edad

politica Una ilustración conceptual y satírica. Un fajo gigante de billetes de euro transformándose en un folleto informativo doblado. De fondo, una silueta abstracta de una ciudad costera con vallas y sombras de personas. Estilo editorial de revista política, colores contrastados, atmósfera de ironía y burocracia.

Hay un negocio redondo en Ceuta, pero no es precisamente el de las tapas. Mientras el ciudadano medio mira la factura de la luz con pánico, Save the Children se ha marcado un despliegue financiero envidiable: 32,56 millones de euros en dinero público desde 2022. Para que nos entendamos, es como si el Estado les hubiera dado una tarjeta sin límite para gastar en 'influencia', mientras la ciudad autónoma se convierte en el patio de recreo de más de 70.000 personas que entraron sin invitación. Pero lo verdaderamente fascinante no es el monto —que ya es un sablazo considerable— sino el servicio de 'consultoría' que ofrecen.

Gracias a la lupa de @CanarioToday, ha salido a la luz que la ONG reparte folletos que son, básicamente, un manual de instrucciones para jugar al gato y al ratón con la ley. La estrategia es sencilla: si te conviene ser menor para quedarte en España, diles que lo eres; y si llega la hora de las pruebas médicas de edad, recuerda que tienes el 'derecho' a decir que no.

Una jugada maestra de ingeniería jurídica para sortear el control administrativo. Catalina Perazzo, la directora de Influencia y Desarrollo Territorial, lo envuelve en papel de regalo hablando de la 'presunción de minoría de edad'. Muy bonito el concepto, pero en la calle se traduce como: 'si tienes dudas, no te hagas la prueba'.

El desglose de la hucha pública es sangrante: 7,13 millones en 2022, un pico de 15,76 millones en 2023, 3,17 millones en 2024, 5,88 millones en 2025 y ya arrancan el 2026 con 607.754 euros. Todo esto mientras se basan en un menú de leyes y reglamentos europeos para justificar que enseñar a alguien a evitar un examen médico es, en realidad, 'garantizar derechos'.

Una filantropía muy rentable.

Crítica:

El texto original es un panfleto de indignación que confunde 'derecho a la información' con 'instrucción para el fraude'. Carece de matices legales, aunque acierta al exponer el contraste obsceno entre las cifras de subvención y la utilidad real del servicio.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!