El abuelo legionario de Sánchez residió en Madrid en una vivienda protegida del régimen de Franco

El abuelo de Sánchez: piso del INV

politica Una ilustración conceptual y satírica. Un primer plano de una llave antigua de hierro oxidado sobre la cual descansa un documento oficial amarillento con sellos antiguos. Al fondo, la silueta difuminada de un bloque de viviendas sociales gris de los años 70 y una pequeña placa metálica con símbolos geométricos antiguos desgastados. Estilo de dibujo editorial de periódico, colores sobrios, sombras profundas, atmósfera de secreto revelado.

La historia es un círculo vicioso, o quizás un juego de espejos donde la memoria tiene un borrador muy selectivo. Resulta que Mateo Pérez-Castejón Díaz, el abuelo materno de Pedro Sánchez, no solo tuvo una trayectoria militar digna de un guion de suspense —pasando de ser un 'desertor' del Ejército republicano en Teruel a lucir la Medalla de la Campaña y dos Cruces Rojas del Mérito Militar como legionario de la XV Bandera del bando nacional—, sino que terminó sus días disfrutando de los beneficios del sistema que hoy su nieto intenta desmantelar con leyes de memoria.

Según el certificado de defunción, Mateo exhaló su último suspiro el 7 de noviembre de 1973 en la Ciudad Sanitaria Francisco Franco. Pero el detalle jugoso no es dónde murió, sino dónde dormía. Su último domicilio estaba en la calle Arroyo Fontarrón, en Moratalaz, un bloque de viviendas protegidas levantado en 1970 por el Instituto Nacional de la Vivienda (INV).

Para los que no recuerden, el INV era la joya de la corona del régimen franquista para el control social y la vivienda obrera. Básicamente, mientras el relato oficial del PSOE nos vende una lucha épica contra la dictadura, el abuelo del jefe del Gobierno vivía en un piso que era, literalmente, un regalo arquitectónico del régimen, diseñado por Enrique García-Ormaechea y marcado con el yugo y las flechas de Falange. La trama se vuelve aún más surrealista con el bisabuelo, Juan Bautista Pérez-Castejón, un Guardia Civil que, tras matar a un compañero al salir del retrete y saltarse una condena de más de 14 años, decidió que cambiar el apellido era la mejor estrategia de marketing para despistar a la policía.

Una ingeniería familiar que duró décadas hasta que, en 2001, la familia decidió que ya era seguro recuperar el 'Castejón'. Irónico que el actual presidente mencione la procedencia murciana de su abuelo en sus mítines, pero guarde el currículum legionario y el piso del INV en el cajón de los secretos.

Crítica:

El texto original es un ejercicio de arqueología documental impecable, aunque el tono de OKDIARIO es tan evidente que roza lo panfletario. El contraste entre la biografía del ancestro y el discurso político actual es el verdadero motor de la noticia.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!