Crítica:
El artículo ofrece consejos prácticos respaldados por una investigación de Harvard Business Review. Sin embargo, carece de ejemplos concretos de aplicación de las estrategias sugeridas por Mel Robbins.
El artículo ofrece consejos prácticos respaldados por una investigación de Harvard Business Review. Sin embargo, carece de ejemplos concretos de aplicación de las estrategias sugeridas por Mel Robbins.
El neuropsicólogo Álvaro Bilbao propone una estrategia de tres pasos para manejar las respuestas desafiantes de los niños: silencio, pausa y contención. Según Bilbao, los niños responden mal debido a la frustración cuando no se les permite hacer algo, lo que genera un cortocircuito en sus expectativas. En lugar de reaccionar con enojo, Bilbao sugiere esperar cinco segundos antes de responder para evitar caer en el ciclo de respuesta-reacción. También recomienda no responder a todos los comentarios del niño cuando está frustrado, comparándolo con negarse a jugar un partido de tenis emocional. Este enfoque se enmarca dentro de la crianza respetuosa y la educación emocional, respaldadas por la neurociencia actual. Estudios muestran que la corteza prefrontal, crucial para el control de impulsos, está en formación durante la infancia, por lo que los adultos modelan el comportamiento de los niños más con su ejemplo que con sus palabras. Bilbao enfatiza que educar no es ganar una discusión, sino construir un vínculo donde el niño se sienta visto y seguro.
El psicólogo Sebastián Girona explica que algunas personas nunca se enamoran debido a factores psicológicos, emocionales, sociales y biológicos. Puede deberse a miedo a ser vulnerables, personalidad independiente o desapegada, o estar enfocados en objetivos personales. También puede estar relacionado con trastornos de apego o alexitimia, que es la incapacidad de identificar y experimentar emociones. Las experiencias pasadas, como traumas o abandono en la infancia, también juegan un papel importante. El entorno social y cultural influye en cómo entendemos el amor y las expectativas de enamorarnos. Las personas que no se enamoran pueden sentir frustración y necesitar terapia para revisar sus emociones. Es posible tener una vida plena sin enamorarse, enfocándose en otras áreas de la vida. Sebastián Girona destaca que la responsabilidad personal es clave para entender por qué no se enamoran. Algunas personas pueden tener una elevada exigencia hacia la otra persona, lo que dificulta encontrar a alguien que cumpla sus expectativas. La sociedad a menudo transmite que estar en pareja es obligatorio, pero no es así. En su lugar, se puede poner el acento en otras áreas de la vida para tener una vida satisfactoria.
Las relaciones de pareja pueden sufrir de asimetría de poder, según el psicólogo Sebastián Girona, quien afirma que esto puede generar problemas como inestabilidad emocional y falta de comunicación. Para evitarlo, sugiere intercambiar roles y fomentar el diálogo. La psicóloga Claudia Nicolasa, en su libro 'Es manipulación y no lo sabes', analiza la manipulación emocional en diferentes ámbitos, incluyendo las relaciones de pareja. Nicolasa destaca que la manipulación no solo ocurre en relaciones de abuso narcisista, sino en muchos otros contextos. Para abordar la manipulación, recomienda identificarla y utilizar estrategias como la técnica de la extinción. En casos de manipulación, sugiere hacer preguntas abiertas para que la persona afectada conecte con sus emociones. La experta admite que, aunque conoce el tema, no es infalible y puede ser manipulada sin darse cuenta inicialmente.
La psicóloga Silvia Llop analiza en su pódcast 'Bendita terapia' por qué tras una ruptura sentimental las personas sienten que nadie es 'suficiente' para ellos. Explica que este sentimiento proviene de heridas emocionales pasadas y de la falta de confianza en uno mismo tras relaciones complicadas. Según Llop, cuando alguien ha sufrido maltrato psicológico o infidelidad, su cerebro activa un mecanismo de defensa que le impide volver a emparejarse para evitar más dolor. Este mecanismo se manifiesta como una sensación de que nadie es adecuado. Llop enfatiza que lo importante no es romper esta barrera de golpe, sino entender su origen y revisar los vacíos internos que aún no se han sanado. La experta señala que reconstruir la confianza en uno mismo es clave para superar este patrón y volver a abrirse al amor de manera saludable. Llop comparte su propia experiencia de haber estado en una relación con maltrato psicológico y cómo esto afectó su capacidad para confiar en sus decisiones sentimentales. También aborda el tema de la infidelidad y el esfuerzo necesario para reconstruir la confianza después de ella. La psicóloga insiste en que todos cometemos errores y que es posible sanar y volver a confiar en nosotros mismos y en los demás. Reabrirse al amor implica revisar el pasado, entender las lecciones aprendidas y, gradualmente, recuperar la confianza. Llop sugiere que, una vez superado este patrón, el filtro para elegir pareja se convierte en una brújula que guía hacia relaciones más sanas.
El psicólogo Álvaro Bilbao propone 5 preguntas para mejorar la relación con los hijos: 1) ¿Hay algo que te gustaría que hiciéramos más como familia? 2) ¿Hay algo que hago que te asuste o te haga sentir mal? 3) ¿Qué debería hacer más contigo como padre o madre? 4) ¿Hay algo que te dé vergüenza contarme pero que te gustaría que supiera? 5) ¿Qué es lo que más te gusta de ti? Estas preguntas abren un espacio para el diálogo y la comprensión mutua. No se trata de obtener respuestas inmediatas, sino de generar confianza y cercanía. La primera pregunta explora deseos familiares, la segunda identifica miedos y sentimientos negativos, la tercera busca mejorar la relación, la cuarta fomenta la confianza y la quinta refuerza la autoestima. Álvaro Bilbao enfatiza que educar implica acompañar y ser un refugio seguro. Estas preguntas pueden transformar la relación entre padres e hijos si se formulan con honestidad y apertura. El psicólogo sugiere no hacerlas todas de golpe, sino sembrar una relación basada en el respeto y la escucha. La publicación proviene de un medio relacionado con cultura y lifestyle, dirigido por Juanjo, un experto con más de 15 años de experiencia en periodismo y divulgación.
Los abuelos que dejan huella en sus nietos poseen cualidades como constancia, escucha activa y presencia. Alexandre Olmos, médico especialista en epigenética, destaca que los hombres jóvenes actuales son más débiles que sus abuelos a los 50 o 60 años. Un ejemplo es Ken, un abuelo de 92 años con el cuerpo de un joven de 25 gracias a un plan de entrenamiento de 6 meses. Los abuelos que forjan vínculos indestructibles están presentes en momentos cotidianos, saben escuchar sin interrumpir, comparten historias de su pasado sin nostalgia impostada y permiten que sus nietos les enseñen cosas nuevas. Cumplen sus promesas y dedican tiempo individual a cada nieto, entendiendo sus necesidades únicas. Consuelan sin juicios ni soluciones forzadas, respetan los cambios en sus nietos y priorizan el vínculo por encima del control. No se quedan anclados en 'en mis tiempos' y siguen aprendiendo e interesándose por nuevas cosas. La relación entre abuelos y nietos se construye sin prisas, con ternura y sin tensiones cotidianas, dejando una marca duradera. Los abuelos que conectan realmente dejan huella emocional en sus nietos.
Un estudio canadiense revela que tener sexo una vez a la semana es la frecuencia promedio entre parejas estables y se asocia con mayor felicidad y satisfacción en la relación. Investigadores de la Universidad de Toronto Mississauga analizaron la frecuencia sexual y su impacto en la felicidad. La autora del estudio, Amy Muise, experta en relaciones de pareja, concluyó que tener relaciones sexuales una vez a la semana es suficiente para mantener la conexión íntima. El estudio también encontró que tener más relaciones sexuales no necesariamente aumenta la felicidad. Los participantes informaron sobre su satisfacción sexual y se determinó que la frecuencia semanal era un punto de referencia para la felicidad en las relaciones. Además, se destacó que cada pareja tiene sus propios rituales y apetito sexual. El estudio sugiere que no es necesario tener relaciones sexuales con frecuencia para mantener una relación saludable. En este contexto, se presentó el juguete sexual WOMANIZER Peach Toy, diseñado para estimular el placer de manera segura y divertida, con 14 niveles de intensidad y tecnología Pleasure Air™. La investigadora enfatizó que la clave está en encontrar un equilibrio que funcione para cada pareja.
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