Crítica:
La falta de transparencia en la gestión de fondos públicos para el cine iberoamericano es alarmante. ¿Dónde está el retorno de la inversión?
La falta de transparencia en la gestión de fondos públicos para el cine iberoamericano es alarmante. ¿Dónde está el retorno de la inversión?
La filosofía de la sospecha surge cuando el pensamiento cuestiona lo evidente. Tres figuras clave -Marx, Freud y Nietzsche- revolucionaron la comprensión de la verdad, el sujeto y la realidad al poner en duda la autonomía del ser humano y su conciencia. Marx introdujo el concepto de ideología como un 'velo' que enmascara la realidad, Freud reveló el papel del inconsciente en la configuración del sujeto, y Nietzsche cuestionó la existencia de una verdad objetiva, sugiriendo que es un acto interpretativo. Paul Ricoeur identificó una 'escuela de la sospecha' que comparten estos pensadores, enfatizando la necesidad de interpretar como fundamento del sentido. La sospecha se refiere a la idea de que fuerzas externas y no siempre comprensibles guían nuestras acciones y percepciones, desafiando la noción de que somos dueños de nuestras conciencias y decisiones. Esta corriente filosófica tiene profundas implicaciones en cómo entendemos la realidad y nuestra posición en ella.
Martín Berasategui, el chef con varias estrellas Michelin, comparte su versión de la tortilla de patatas con ajo, un plato clásico español elevado a la máxima expresión culinaria. Con una mezcla de ingredientes simples como patatas, huevos, cebolleta, pimiento verde y ajo, Berasategui logra crear una tortilla con un sabor y textura excepcionales gracias a su técnica depurada. La receta requiere 250g de aceite de oliva virgen extra, 200g de cebolleta picada, 70g de pimiento verde picado, 3 dientes de ajo picados, 620g de patatas peladas y cortadas en dados, y 7 huevos frescos. El proceso de elaboración implica sofreír los ingredientes en aceite caliente durante 30 minutos, luego mezclarlos con los huevos batidos y cuajar la tortilla en una sartén con un toque de aceite reservado. El resultado es una tortilla crujiente por fuera y cremosa por dentro, perfecta para acompañar con una ensalada verde. La clave está en sazonar las patatas cocidas antes de mezclarlas con el huevo y en el uso del ajo para potenciar el sabor.
Dani García, uno de los chefs más prestigiosos de España, ha revolucionado la cocina con su receta para la tortilla de papas perfecta. Con solo cuatro ingredientes -600 gramos de papas, 9 huevos frescos, aceite de oliva y sal- el chef logra una textura ideal y un sabor auténtico. La clave está en mezclar las papas calientes con los huevos batidos, lo que activa la coagulación del huevo y permite una mejor integración de los ingredientes. El resultado es una tortilla cremosa por dentro y bien cuajada por fuera, sin restos de huevo suelto. La receta, que se puede preparar en unos 45 minutos, es un homenaje a la tradición culinaria española y ofrece una variante innovadora en la preparación de este plato emblemático.
Recalentar fritos como un experto es ahora posible gracias a los trucos de los cocineros más experimentados. El secreto está en aplicar métodos específicos que garantizan que los fritos queden crujientes y sabrosos, como recién hechos. Entre los métodos recomendados se encuentran el uso del horno, la sartén antiadherente y la freidora de aire, cada uno con sus propias instrucciones para lograr el resultado perfecto. El horno, precalentado a 180 ºC, es ideal para recalentar varias croquetas a la vez, dejándolas entre 8 y 12 minutos. La sartén antiadherente con unas gotas de aceite a fuego medio-bajo es otra opción rápida y efectiva para unas pocas croquetas. La freidora de aire, a 180 ºC durante 4-6 minutos, es probablemente el método más moderno y eficiente. Incluso el microondas puede usarse si se hace con estrategia, a potencia media y en intervalos cortos de 20-30 segundos, seguido de un toque final en sartén o airfryer para recuperar la crujidez. Estos expertos en cocina comparten sus secretos para que los fritos sean disfrutados en su máxima expresión, sin perder su esencia.
Los chefs expertos revelan que tapar la olla y añadir sal al inicio son los secretos para hacer que el agua hierva más rápido. Con un precio de cero y una implementación sencilla, este truco puede revolucionar nuestra forma de cocinar. Además, el agua resultante de hervir verduras o pasta puede ser reutilizada de múltiples maneras: como base para sopas, para ligar sallas, enriquecer risottos o como bebida nutritiva. Incluso puede usarse para lavar platos, regar plantas o remojar legumbres. Con estos consejos prácticos, podemos optimizar nuestro tiempo en la cocina y darle un valor añadido a lo que normalmente sería agua de desecho.
El escritor y académico Arturo Pérez Reverte lanzó una crítica feroz contra la Real Academia Española (RAE), acusándola de estar dominada por «los talibanes del todo vale» y de haber abandonado su tradicional lema de «limpia, fija y da esplendor» en favor de una banalización del lenguaje influenciada por los medios de comunicación y las redes sociales. Pérez Reverte, que forma parte de la RAE desde hace 23 años, lamenta que la institución haya cambiado su enfoque de normativo a descriptivo por temor a ser considerada elitista. Critica específicamente a la dirección de la RAE, encabezada por Santiago Muñoz Machado, por delegar las decisiones en un grupo de lingüistas que, según él, justifican usos lingüísticos incorrectos basándose en titulares periodísticos y tendencias en redes sociales, lo que resulta en un registro cada vez más vulgar y un efecto devastador para el idioma. También denuncia la falta de liderazgo de la RAE frente a la invasión de anglicismos y el lenguaje inclusivo, así como su silencio ante estos temas para evitar conflictos con el poder político. Pérez Reverte reconoce los logros de Muñoz Machado en el ámbito panhispánico y en la recuperación económica de la RAE, pero lamenta la pérdida del equilibrio entre la creación literaria y la técnica lingüística bajo su dirección. Su crítica se alinea con la realizada por Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, quien recientemente expresó su nostalgia por la época en que la RAE estaba en manos de grandes filólogos y hombres de cultura.
El pastel de calabaza es un postre emblemático en las celebraciones de Acción de Gracias en Estados Unidos, pero su origen es más complejo de lo que parece. Aunque se cree que las calabazas se sirvieron en el festival de la cosecha de 1621 que dio origen a la tradición de Acción de Gracias, no hay evidencia de que se consumiera pastel de calabaza en ese entonces debido a la falta de ingredientes esenciales como la mantequilla y la harina para hacer la masa. Las primeras recetas conocidas de pastel de calabaza datan del siglo XVII en Europa, donde las calabazas fueron introducidas tras el intercambio colombino. Sin embargo, en el siglo XVIII, los europeos perdieron interés en el pastel de calabaza y se inclinaron por otros como el de manzana o pera, considerados más sofisticados. Fue en América donde el pastel de calabaza ganó popularidad, especialmente gracias a la publicación en 1796 de 'American Cookery' por Amelia Simmons, que incluía recetas de pudín de calabaza en una masa de hojaldre. La asociación definitiva del pastel de calabaza con Acción de Gracias se debe a Sarah Josepha Hale, quien en su novela de 1827 'Northwood' describió una cena de Acción de Gracias que incluía pastel de calabaza. Hale pasó más de 30 años promoviendo la celebración de Acción de Gracias como un día de unidad nacional, escribiendo editoriales y enviando cartas a cinco presidentes estadounidenses. Finalmente, Abraham Lincoln declaró Acción de Gracias un día festivo nacional en 1863. Con el tiempo, el pastel de calabaza se convirtió en el postre más popular durante Acción de Gracias en la mayoría de Estados Unidos, aunque en algunas regiones como el Sur, el pastel de boniato o el de pacana también son muy apreciados.
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