Baile que impulsa su rendimiento
Con la fecha de llegada de su show a España, el mundo se pregunta cómo Shakira, la colombiana que ha conquistado escenarios desde 1996, logra sostener el ritmo de sus giras y al mismo tiempo mantener un físico casi mitológico. La respuesta, sin rodeos, se revela en un video de Tik‑Tok donde la cantante anuncia: "Esto es lo que hago cada tarde antes del show". Su rutina no es una simple danza; es un programa híbrido de cardio de bajo impacto, fuerza y estiramientos, diseñado por su entrenadora, Anna Kaiser, quien comenta que los abdominales de la diva son fruto de una disciplina rigurosa y una dieta equilibrada. En una entrevista con *Us Weekly*, Shakira explicó que su entrenamiento combina fuerza y baile, con énfasis en cardio ligero y repetición de movimientos. Cuando el día se vuelve ajetreado, incluyen cardio en la máquina, pero la mayoría de las sesiones terminan con cardio‑baile: una serie de rutinas de bajo impacto que la cantante incorpora a sus coreografías, lo que añade un elemento de juego y energía durante la tarde. Anna subraya que el agua de coco es esencial para rehidratarse tras cada sesión, y que el baile sigue a la fuerza para aprovechar la fatiga muscular y aumentar la eficacia del entrenamiento.
El baile, según la experta, no solo es expresión artística; es un método de entrenamiento que combina resistencia, fuerza, coordinación y memoria. Cuando los músculos ya están cansados, el trabajo abdominal se vuelve un reto real, obligando al cuerpo a esforzarse y, de esta forma, potenciar la resistencia muscular. Este enfoque convierte cada sesión en un entrenamiento de alta intensidad, pero con la motivación de la diversión y la música.
Así, Shakira demuestra que la clave del alto rendimiento no es un secreto de nutrición milagroso ni un régimen de pesas extremo; es la integración de la danza en cada paso de su día. El ritmo constante de su gira, su pasión por el baile y su disciplina diaria, convierten a la cantante en un ejemplo vivo de que el ejercicio puede ser tanto un arte como una ciencia.
Virginia Carrasco