Menos pañales y más pienso: el sablazo
España ha decidido que es mucho más rentable, y menos ruidoso, llenar la casa de pelos que de pañales. La aritmética es cruel: mientras los hogares con niños pequeños se desploman, los que tienen perros y gatos han escalado hasta los 7,3 millones, superando en un 82,5% a los 4,1 millones de casas con bebés. Es el triunfo del ronroneo sobre el llanto. Según María Josep Martínez Abarca de Worldpanel, este fenómeno no es una anécdota, sino un cambio demográfico que ha hecho crecer los hogares con mascotas un 12,4% desde 2023.
Para el sector de la distribución, esto no es una cuestión de afecto, sino de billetes. Mientras que criar a un niño es un agujero financiero sin fondo, alimentar a un gato es un flujo de caja recurrente y predecible. La industria de la alimentación animal facturó 2.178 millones de euros en 2025, un incremento del 6,1%. Los gatos, en particular, son las estrellas del balance: su comida generó 1.039 millones de euros (un salto del 12,2%), dejando a los perros con 1.139 millones. No es solo que los precios suban; es que estamos comprando más volumen, concretamente 603.527 toneladas de pienso y snacks.
Las corporaciones, siempre olfateadoras de oportunidades, ya han montado el altar. Carrefour, por ejemplo, lanzó en junio de 2025 su 'Club Carrefour Mascotas', ofreciendo un 5% de ahorro y pasaportes digitales. Es la profesionalización del cariño: convertir el amor por el animal en un programa de fidelización. Con 15,17 millones de animales registrados en 2025 según el Ministerio de Derechos Sociales, la realidad es que el lineal del supermercado ya no se organiza por edades infantiles, sino por razas y tipos de pienso. Como bien apunta José Luis García Pueyo, el afecto se está desplazando, y la gran distribución solo está asegurándose de que ese desplazamiento tenga un ticket de compra adjunto.
Magdalena Gallego