Albares oculta coste repatriación flotilla Gaza
El Gobierno de Pedro Sánchez, a través del Ministerio de Asuntos Exteriores dirigido por José Manuel Albares, ha denegado tres solicitudes de información de THE OBJECTIVE sobre el coste de la repatriación de españoles deportados de Israel, quienes participaron en la flotilla de Gaza y accedieron a una zona de exclusión militar. Fuentes no oficiales estiman el desembolso por encima de los 800.000 euros, cifra que incluiría dietas y el coste técnico del buque Furor. Exteriores, en sus respuestas vía Portal de Transparencia, arguye que revelar el coste exacto afectaría la privacidad de datos de los miembros de la flotilla, como Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona. La justificación de Exteriores, replicada en otras respuestas idénticas, evade detallar el gasto en billetes de avión, el flete de una aeronave militar A400M, y los gastos consulares, incluyendo los de dos etarras que se negaron a volar en un avión del Ejército. El Ministerio sostiene que no es posible publicar un listado individualizado de ayudas por la regulación de protección de datos, a pesar de que THE OBJECTIVE nunca solicitó datos personales, sino una estimación global de costes. El departamento de Albares ha eludido informar sobre ayudas consulares, billetes de vuelos civiles, traslados, costes operativos de las embajadas y consulados en Israel y Grecia, y la compra de teléfonos móviles y ropa, presuntamente sufragados con fondos públicos y tarjetas de crédito diplomáticas. La Unidad de Información y Transparencia de Exteriores afirma que estas ayudas económicas a la repatriación se rigen por la normativa española de protección y asistencia consular, contempladas en el presupuesto del Ministerio y tramitadas según la normativa vigente, pudiendo ser no reintegrables bajo ciertas circunstancias. Sin embargo, esta postura contradice la Orden AUC/154/2022, que regula ayudas extraordinarias para situaciones de necesidad o vulnerabilidad, y establece que deben ser devueltas al Estado en casi todos los casos. Solo se considerarían no reintegrables si las condiciones personales, sanitarias o jurídicas impiden al solicitante obtener recursos para el reintegro, o si la devolución implica una carga desproporcionada. Exteriores interpreta que no cobrar la factura a los activistas, como Ada Colau o Ana Alcalde (Barbie Gaza), evita una "carga desproporcionada". Otros países como Portugal, Suiza, Sudáfrica e Italia sí exigieron a sus nacionales en la flotilla el pago de los gastos, argumentando que la deportación fue consecuencia de una acción informada previamente y de su "responsabilidad individual".
Comentarios