En un giro inesperado, España se queda fuera de la mesa de negociación sobre el futuro del Sáhara Occidental, pese a que la cumbre crucial se celebrará en Madrid a mediados de marzo. La reunión, convocada por Estados Unidos en su embajada, reunirá a representantes de Marruecos y el Frente Polisario, junto con emisarios de la ONU y observadores de Argelia y Mauritania.
España, considerada potencia administradora según resoluciones de la ONU, brillará por su ausencia. La Administración Trump busca acelerar las negociaciones para lograr un acuerdo antes del 31 de octubre, fecha en que expira el mandato de la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (Minurso).
Marruecos presenta un plan de autonomía, mientras el Frente Polisario insiste en un referéndum de autodeterminación pactado en 1991. El conflicto del Sáhara, enquistado durante décadas, enfrenta posturas irreconciliables. España, que abandonó la colonia en 1975 tras la Marcha Verde, ha variado su postura tradicional al respaldar el plan marroquí en 2022, en una decisión controvertida tomada por Pedro Sánchez sin consulta parlamentaria.
Crítica:
El artículo revela la exclusión de España de las negociaciones sobre el Sáhara Occidental de manera abrupta, sin profundizar en las razones detrás de esta decisión. La falta de contexto sobre el papel de España en las negociaciones previas y su relación con Marruecos y el Frente Polisario deja al lector con interrogantes.
Comentarios