España rechaza cooperar con EEUU en Irán
El presidente iraní Masud Pezeshkian, en medio de la tormenta que ha sacudido Oriente Medio, agradeció a Pedro Sánchez por su postura de oposición a la agresión estadounidense e israelí. Con un tono que buscaba, sin embargo, disuadir la escalada, Pezeshkian publicó el mensaje en su cuenta de Twitter y, al tiempo, el gobierno español respondía con un discurso de firmeza.
Al mismo tiempo, la Casa Blanca, a través de la portavoz Karoline Leavitt, afirmó el 4 de marzo a las 21:12 que España había accedido a cooperar militarmente con la operación Furia Épica. La declaración llegó justo cuando el presidente Donald Trump, a las 20:31, había llamado a Emmanuel Macron para alertarle de la situación del Líbano y, simultáneamente, el secretario de Defensa Pete Hegseth proclamó que “Estados Unidos está ganando” después de “cuatro días” de ofensiva.
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, desmintió tajantemente la acusación en una rueda de prensa a las 19:52, diciendo que la postura del Gobierno “no ha cambiado ni una coma”. En la misma hora, el 19 de marzo, el ministro de Defensa, Margarita Robles, se reunió con el embajador Benjamín León y reafirmó el compromiso de España con la paz bajo la OTAN, ONU y UE.
Entre los acontecimientos, el 15 de marzo, el Pentágono anunció que el arancel global se elevaría al 15 % y que el Reino Unido, bajo el liderazgo de Keir Starmer, se negaría a participar en una guerra sin base legal. Mientras tanto, el 17 de marzo, Rusia pidió garantizar la seguridad de la central nuclear de Bushehr, y el 18 de marzo, el secretario de Tesoro Scott Bessent denunció que la negativa española a usar sus bases “pone vidas estadounidenses en riesgo”.
La tensión llegó a la práctica cuando, el 13 de marzo, un avión A330 del Ejército del Aire y del Espacio aterrizó en Omán para evacuar a españoles atrapados, mientras la Guardia de la Guardia Revolucionaria de Irán aseguraba que el estrecho de Ormuz estaba bajo su control total. La operación de evacuación, iniciada el 10 de marzo, complementó la evacuación de ciudadanos estadounidenses de las embajadas de Arabia Saudita, Omán y Chipre.
Todo esto ocurre dentro de una escalada que comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una ofensiva sorpresa contra Irán, provocando más de mil muertos y generando crisis diplomática sin precedentes. En medio de este caos, la postura de España y la respuesta de la Casa Blanca siguen siendo el epicentro de la incertidumbre política mundial.
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