La noche del 25 de mayo de 2025, un soldador de la empresa Maquisaba realizó seis soldaduras en el tramo roto de la vía férrea en Adamuz, Córdoba, después de que se produjera un corte de tensión 28 minutos más tarde de lo esperado. Los investigadores del accidente que costó la vida a 46 personas están revisando miles de documentos, incluyendo el parte diario de vigilancia de la obra, que revela que el soldador tuvo que trabajar a contrarreloj para realizar las soldaduras en un lapso de seis horas.
La empresa que supervisó la soldadura, Ayesa Ingeniería y Arquitectura, modificó el parte de la actuación 11 días después del accidente, lo que ha generado dudas sobre la veracidad de los informes técnicos. El presidente de ADIF, Luis Pedro Marco de la Peña, ha reconocido que el parte de la soldadura se corrigió a posteriori, pero ha rechazado las acusaciones de alteración de informes técnicos y obstrucción a la justicia.
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) ha advertido que muchos de los partes de soldadura figuran firmas que son fácilmente manipulables, lo que arroja dudas sobre su veracidad. En total, el soldador dedicó poco más de 50 minutos a realizar cada una de las seis uniones de carriles previstas para esa noche, lo que ha generado preocupación sobre la seguridad de la vía férrea.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, se negó a entregar los partes de soldadura en su intervención en el Senado, lo que ha generado críticas y reclamos para que se esclarezcan los hechos. La investigación sigue en curso, y se espera que se revelen más detalles sobre lo que sucedió en Adamuz esa noche.
Crítica:
La investigación sigue siendo opaca, y las modificaciones en los partes de soldadura generan serias dudas sobre la veracidad de los informes técnicos. La negativa del ministro de Transportes a entregar los partes de soldadura es inaceptable.
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