En un giro inesperado, el alcalde socialista de Fuenlabrada, Javier Ayala, ha encontrado una excusa original para no arreglar los baches que pueblan las calles de su municipio: la guerra en Irán. Según Ayala, el conflicto ha encarecido el precio del petróleo, lo que a su vez ha aumentado los costes del asfaltado.
Pero, ¿qué hay detrás de esta justificación? ¿Es solo un pretexto para no invertir en la infraestructura de la ciudad? La realidad es que Fuenlabrada está llena de socavones, grietas y agujeros, lo que afecta no solo la seguridad vial, sino también el día a día de los vecinos.
El Partido Popular ha presentado una moción para poner en marcha un plan de asfaltado urgente, pero Ayala y su equipo de gobierno han votado en contra, alegando que no hay dinero. Sin embargo, parece que hay dinero para otras cosas, como un servicio de vuelos de dron para las fiestas patronales (8.820,90 €), aseos de lujo móviles para eventos (7.986,00 €) o un mural que ha costado más de 16.000 €.
La pregunta es, ¿qué prioridades tiene el alcalde de Fuenlabrada? ¿Es el bienestar de los vecinos o el propio interés político? La situación es tan crítica que vecinos como Ana, que tropezó con un adoquín levantado y se lesionó, o Laura, que perdió a su perro atropellado en una calle sin control de velocidad, están denunciando la dejadez del equipo de gobierno.
La seguridad en las carreteras es un tema que no puede ser ignorado, y es hora de que el alcalde y su equipo tomen medidas para arreglar los baches y mejorar la infraestructura de la ciudad. El costo de no hacerlo es demasiado alto, y los vecinos de Fuenlabrada merecen mejor.
Crítica:
La noticia carece de contexto sobre la situación económica actual de Fuenlabrada y cómo afecta a la toma de decisiones del alcalde. La información sobre el costo del asfaltado y el impacto de la guerra en Irán en la economía local es escasa.
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