Zapatero: lobby chino, ¡pérdida de huellas!
En la esquina más oscura de la política española, el ex presidente José Luis Rodríguez Zapatero ha decidido que su ‘lobby’ chino sea más invisible que el humo de un cigarro en el Gran Vía. El think‑tank Gate Center, que suele lucir en una web con más filtros que el Instagram de un influencer, acaba de borrar del mapa al Consejo Asesor y a la Junta Directiva, dejando sólo a su presidente Daniel Romero‑Abreu y al responsable de la filial asiática Feng Yi Zhang. El borrón se extendió también a la página china, donde las caras de Jin Cai, Zeng Junhao o Xiaoyu Shao se desvanecen como la espuma de un vaso de cava tras la fiesta de la semana pasada.
¿Por qué el borrado? Porque las miradas de Washington y Pekín se centran en el ex mandatario, que ha sido fichado por el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) por sus conexiones con el empresario chino Fangyong Du, y el Gate Center, que hasta hace poco mostraba a Miguel Sebastián, ex ministro de Industria, y a Erika Rodríguez Pinzón, socióloga y exesposa del jefe de la Oficina Económica de Moncloa, como sus asesores. La lista de expertos era tan diversa como un supermercado de la mañana: Jeffrey Sachs, Elena Pisonero, Rebeca Grynspan, Paulo Portas, Elkhalil Binebine, Zhimin Hu y Özlem Kumrular. Todo esto se desvaneció en la misma web que, según dicen, “contribuye a comprender las tendencias globales”.
El día 16 de abril de 2026, a las 04:45 CEST, los periodistas descubrieron que el Gate Center, que nunca se ha presentado como lobby pro‑chino, tenía su propio “canal chino” con contenido multilingüe. Sin embargo, mientras el ex presidente lideraba una misión a Pekín, la red de contactos se volvió tan transparente como el agua de un pozo sin raíces. El golpe de los filtros y la eliminación de los nombres revela la hipocresía de un lobby que se alimenta del “caché” más que del consenso.
En la práctica, el consejo de expertos se convirtió en una lista de nombres que ya no aparecen, como si se hubiera hecho un borrador de la lista de la compra tras una noche de copas. Pero la pregunta sigue: ¿qué hacen los asesores que desaparecieron cuando el gatekeeper de la política pasa de la pantalla a la realidad? La respuesta, al parecer, no está escrita en la web, sino entre los cines de la política internacional.
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