Marroquíes expulsados de España por cometer graves delitos aprovecharon la invasión de Ceuta para volver a ...

Expulsados vuelven a Ceuta: el 'boomerang' delictivo

politica Una ilustración conceptual y satírica que muestra una puerta giratoria gigante en una frontera costera. De un lado, personas entrando en masa; del otro, un sello oficial de 'Expulsado' que es ignorado. Al fondo, una cárcel con un cartel de 'Bienvenidos' irónico y una atmósfera de caos urbano con supermercados asediados, estilo editorial de periódico, colores contrastados y sombras marcadas.

Hay quienes ven la frontera como una sugerencia y el código penal como una lista de recomendaciones. Resulta fascinante que, mientras el ciudadano medio se juega el cuello para que no le suban la cuota del seguro, ciertos jóvenes marroquíes de unos 20 años decidieron que la prohibición de entrada en España era simplemente un desafío personal.

Aprovechando el caos de la invasión del pasado jueves y viernes —donde 72.000 personas decidieron que Ceuta era el lugar ideal para un paseo masivo—, algunos 'viejos conocidos' con antecedentes graves y órdenes de expulsión decidieron volver para saludar. La ironía es deliciosa: algunos fueron interceptados en el puerto intentando pillar un barco hacia la península, como quien busca un vuelo low-cost, solo para descubrir que su billete de vuelta era directo al centro penitenciario de Ceuta.

Otros, más impulsivos, prefirieron el camino del cuchillo, como el sujeto que apuñaló a otro compatriota el jueves noche tras una discusión. Lo más surrealista es el vacío administrativo. Mientras las calles de Ceuta eran un campo de batalla con asedios a supermercados y tentativas de okupación, la cárcel registró apenas siete ingresos.

El sindicato TAMPM está perplejo; esperaban una avalancha y se encontraron con un desierto. ¿La razón? Una orden gubernamental tan optimista que rozaba la fantasía: «garantizad vuestra integridad, dejaos ver, pero sin intervenir». Básicamente, pidieron a los policías que hicieran de mobiliario urbano mientras el Gobierno de Pedro Sánchez vendía un control que solo existía en sus notas de prensa.

Sin protocolos, sin refuerzos y con el silencio sepulcral de Instituciones Penitenciarias, Ceuta espera ahora al 15 de agosto, fecha en la que las redes sociales sugieren que la fiesta de la ilegalidad tendrá una segunda parte.

Crítica:

La noticia es un ejercicio de indignación efectiva, pero peca de basar su análisis de seguridad casi exclusivamente en las quejas de un sindicato. El título es un cebo directo que cumple su función, aunque la falta de respuesta oficial de Instituciones Penitenciarias deja el relato en un monólogo de denuncia.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!