En medio de la primavera, cuando las alergias nasales se vuelven incontrolables, un estudio japonés ha descubierto un truco natural para frenar los estornudos: el matcha, un polvo verde brillante elaborado a partir de hojas de té verde. Cultivadas especialmente y secadas con cuidado, estas hojas se muelen para crear un producto que no solo aromatiza una variedad de productos, sino que también ofrece numerosos beneficios para la salud.
Recientemente, el matcha ha ganado popularidad mundial por su capacidad para mejorar la función cognitiva, la salud cardiometabólica y presentar propiedades antitumorales. Además, ensayos clínicos han demostrado que reduce el estrés y, cuando se consume como parte de una dieta alta en grasas, puede disminuir la velocidad de aumento de peso y mejorar el perfil lipídico.
Ahora, un equipo de investigación liderado por el profesor Osamu Kaminuma, del Instituto de Investigación de Radiobiología y Medicina de la Universidad de Hiroshima en Japón, ha encontrado que el matcha podría ser la clave para aliviar los síntomas de la rinitis alérgica, también conocida como fiebre del heno.
En un estudio publicado en npj Science of Food, los investigadores informaron que ratones modificados genéticamente para experimentar síntomas de fiebre del heno y tratados con matcha de 2 a 3 veces por semana durante más de cinco semanas, presentaron una reducción significativa en la frecuencia de estornudos cuando se les expuso a un alérgeno.
Lo interesante es que el matcha no pareció tener ningún efecto sobre las respuestas alérgicas dependientes de la inmunoglobulina E (IgE), los mastocitos y las células T, lo que sugiere que su acción se produce a través de un mecanismo diferente. El equipo descubrió que el matcha oral redujo los estornudos sin alterar los principales marcadores inmunitarios, pero en cambio, suprimió fuertemente la activación neuronal del tronco encefálico vinculada al reflejo del estornudo.
Con el objetivo de encontrar una opción basada en alimentos y respaldada por evidencia científica que complemente el tratamiento estándar para los síntomas de la rinitis alérgica, este estudio abre un nuevo camino para el tratamiento de las alergias nasales, ofreciendo esperanza a millones de personas que cada primavera se ven afectadas por los molestos estornudos y la congestión nasal.
Crítica:
El estudio muestra un avance prometedor, pero la falta de pruebas en humanos es un gran vacío. La investigación debe avanzar para confirmar estos hallazgos en seres humanos.
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