El PSOE convierte la sanidad en un spot electoral: cuando el ‘te llamo por tu cita’ es un ‘vota PSOE’ disfrazado de urgencia médica.
Mientras en los hospitales andaluces las listas de espera se alargan como la cola del pan en agosto —más de dos millones de pacientes en limbo, según el propio audio del PSOE—, el partido de María Jesús Montero ha decidido que la mejor forma de ‘informar’ a los ciudadanos es suplantando al Servicio Andaluz de Salud (SAS) por teléfono.
Sí, como lo oyes: un fake call de 40 segundos donde una voz con acento andaluz y tono de funcionaria solícita te suelta a bocajarro que el PP está ‘privatizando’ la sanidad, justo cuando estás esperando una cita que lleva meses en el aire. El colmo del marketing político: hacer que la gente crea que es una llamada oficial para luego soltarle un ‘vota PSOE’ en plan hostia, esto es una emergencia.
El guión es tan cutre como efectivo: «Buenas, le llamo por su próxima cita médica…» (aquí el paciente, que lleva tres meses sin ver a un traumatólogo, se relaja como si le hubieran dado el alta).
«…para informarle de que el PP está privatizando la sanidad». Y luego, como un script de teleserie barata, la voz añade: «Solo tú puedes arreglarlo. Vota sanidad pública, vota PSOE». El twist final: el anuncio se identifica como propaganda electoral solo cuando ya has colgado, como cuando el spoiler de la película te lo dicen después de los créditos.
Ingeniería psicológica de manual: jugar con el miedo (las listas de espera) y la esperanza (la sanidad pública) para que el votante caiga en la trampa sin darse cuenta.
La confusión ha sido tal que muchos mayores, esos que aún confían en que el Estado no les va a timar por teléfono, han creído que era una cita real.
Imagina el drama: un paciente con dolor de muelas escucha esto y piensa «¡Por fin me atienden!», solo para descubrir que era un telemarketing electoral disfrazado de SAS. El PP, que no pierde ni una, ha salido como un torero a la plaza: «¿En serio suplantáis a las telefonistas de la sanidad para pedir votos?», ha espetado Elías Bendodo, vicesecretario popular, mientras Montero —que en otra vida fue ministra de Sanidad— mira para otro lado como si esto fuera un error de guion y no una estrategia premeditada.
Pero lo más gracioso (o trágico, según se mire) es el desfase económico.
Mientras el PSOE gasta quién sabe cuánto en esta campaña de fake calls —porque esto no es gratis, hay que pagar operadoras, grabaciones, números de teléfono—, en los hospitales andaluces recortan en material básico. Dos millones de andaluces en lista de espera (sí, los mismos que menciona el audio) y, sin embargo, el PSOE prefiere invertir en engañar por teléfono antes que en solucionar el problema.
Prioridades, María Jesús.
Eso sí, hay que reconocerles una cosa: son más listos que el hambre. Si el objetivo era generar ruido y polarizar el debate antes de las autonómicas, misión cumplida. Ahora solo queda esperar a que algún paciente mayor, desorientado, vaya a votar creyendo que el PSOE le va a dar cita el domingo.
Sanidad pública, sí; pero no a este precio: el de la dignidad y el sentido común.
Crítica:
El artículo omite analizar si esta táctica vulnera la ley electoral andaluza sobre propaganda encubierta, y solo cita la reacción del PP sin contrastar si el PSOE ha respondido con datos concretos sobre el gasto en esta campaña. Además, el título original era neutro; este exagera el ‘fraude’ sin pruebas legales, pero acierta al destripar la hipocresía: usar la sanidad como cebo electoral mientras la dejan en la ruina.
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