Zapatero: casas y comisiones, mismo precio
Hay una regla no escrita en el manual del político español: si vas a cobrar comisiones bajo la mesa, que al menos no se note en el ladrillo. Pero los Zapatero han decidido saltársela con la alegría de quien paga con tarjeta de crédito ajena. Mientras los españoles hacen malabares para pagar la hipoteca, la familia del expresidente ha ido acumulando propiedades por valor de casi dos millones de euros, la misma cifra que la UDEF sitúa en el debe de las presuntas mordidas. Casualidad o ingeniería financiera, el caso es que el juez Calama ya ha puesto fecha: 2 de junio, cita con el banquillo.
El auto es un manual de instrucciones para entender cómo se mueve el dinero en la trastienda del poder. Según la Unidad de Delitos Económicos y Fiscales, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero ingresó 1.936.560 euros a través de una red orquestada por la consultora Análisis Relevante, propiedad de Julio Martínez, al que los investigadores llaman testaferro. Ese dinero llegó de tres fuentes: Plus Ultra, Gate Center y Thinking Heads. La aerolínea rescatada con 53 millones del erario público durante la pandemia, la misma que luego pagó un 1% de comisión que acabó en una sociedad offshore en Dubái. Sí, Dubái, ese paraíso fiscal donde el sol nunca se pone sobre las cuentas opacas.
Ahora viene lo divertido: la familia Zapatero ha empleado exactamente esa cantidad en comprar cuatro viviendas en zonas de postín de Madrid. En 2018, cuando el patriarca se reunía con Nicolás Maduro para desbloquear 200 millones de Globalia, ejercía el derecho a compra del chalé de Valdemarín (Pozuelo) por 800.000 euros. Una casa con ascensor privado, gimnasio y jardín japonés. Nada que ver con el barrio obrero de su juventud. Luego, en 2024, su hija Laura se compró un piso en la Dehesa de la Villa por 300.000 euros, con hipoteca de 184.000. Ese mismo año, la familia adquirió un chalé en Puerta de Hierro (318 metros cuadrados) que planean reformar. Y en 2025, la hija menor, Alba, se sumó al festival inmobiliario con un piso en Valdezarza por otros 300.000 euros, aportando 60.000 de entrada. Todo mientras el expresidente vive de alquiler en Las Rozas, esperando a que terminen las obras de su nueva mansión.
Pero no olvidemos las propiedades anteriores: en 2007, siendo presidente, compró un chalé en Vera (Almería) que ahora está en el foco porque allí se fundó una de las empresas que cobró de Plus Ultra. Y en 2017, fuera del radar de las gestiones de lobby, la familia desembolsó 1,2 millones por una villa frente a la playa de Famara, en Lanzarote. Total: más de 2,6 millones en ladrillo, sin contar las reformas. La pregunta es: ¿de dónde sale el dinero si el sueldo de expresidente son 70.000 euros anuales? Zapatero lo ha explicado: conferencias, asesorías. Pero la UDEF sospecha que esas conferencias se facturaban en el garaje del chalé de Valdemarín, y que las asesorías eran en realidad gestiones para cobrar comisiones.
El juez Calama sostiene que hay indicios de tráfico de influencias y blanqueo. La red habría actuado entre 2019 y 2024, con el rescate de Plus Ultra como joya de la corona. Zapatero, en un vídeo, lo niega todo: jamás hizo gestiones, jamás tuvo sociedades. Pero los papeles dicen otra cosa: sociedades offshore, testaferros, pagos canalizados a través de la agencia de sus hijas, Whathefav. La ironía es que mientras el expresidente defiende su inocencia, las propiedades siguen sumando metros cuadrados. Al final, lo que la Justicia tendrá que dilucidar es si los Zapatero compraron esos pisos con el sudor de su frente o con el rescate de una aerolínea que nunca debió ser rescatada.
Mario Herrera