Marc Vidal, inversor: "Luego nos quejamos de salarios bajos pero la IA se fabrica en Taiwán, California y Zurich, mientras en Madrid acabamos poniendo las multas"

IA: Regulando para no competir

economia Imagen conceptual: Un tablero de ajedrez futurista con piezas representando diferentes países. España está representada por una pieza de árbitro, pequeña y alejada del centro del tablero, donde las piezas de otros países (EE.UU., China, Suiza) se enfrentan en una partida estratégica. El tablero está iluminado por luces de neón, simbolizando la tecnología.

El ministro Óscar López se autoproclama líder mundial en regulación de IA. ¡Menudo chiste! Marc Vidal, con la contundencia de quien ve la casa por la ventana, lo desmonta en un santiamén. No construimos, no investigamos, no desarrollamos… solo ponemos normas. Como si en 1885 presumieras de tener el mejor código de circulación mientras el tren lo construían los ingleses.

La comparación duele, pero es precisa. Mientras Estados Unidos se gasta 286.000 millones de dólares anuales en IA, China 47.000 millones, y Emiratos Árabes abre un centro de datos de un billón de dólares (¡un billón!), nosotros nos conformamos con ser los 'jueces' de un partido al que ni siquiera nos invitan.

Estonia ya permite que algoritmos dicten sentencias administrativas (aquí eso es ilegal, claro). Suiza es el nuevo paraíso de la innovación, donde las empresas huyen de la burocracia europea (y española). La regulación, lejos de frenar la IA, la está desplazando. Los chips se hacen en Taiwán, los modelos en California, los laboratorios en Zúrich… y las multas, inevitablemente, en Madrid.

El círculo vicioso se completa: bajos salarios porque no generamos tecnología, solo la consumimos. El liderazgo de López es, en palabras de Vidal, “pura cháchara”. ¿Que Europa necesita regulación? Quizás. ¿Que España está liderando el baile? Imposible. Estamos más cerca de ser el figurante que se pisa los pies a los que sí bailan.

La ironía es que, mientras nos creemos los reyes del mambo regulatorio, otros países están escribiendo el futuro. Y nosotros, con el orgullo herido, poniendo multas. La situación es tan patética que hasta Carlos Herrera lo resume a la perfección: “El ministro presume de ser el árbitro de un partido en el que no jugamos”.

Y Vidal sentencia: “Exacto, Carlos, no jugamos”.

Crítica:

El artículo se centra demasiado en las declaraciones de Vidal, aunque necesarias, sin ahondar en las causas profundas de la falta de inversión en I+D en España. El titular es correcto, pero podría ser más contundente.

Comentarios

¡Sorpresa!
¡Ya eres Premium!

De hecho, aquí todos somos Premium. En NoticiasResumidas.com no existen las cuentas de pago. Disfruta de todas las funcionalidades, gratis, sin registros y para siempre. ¡A resumir se ha dicho!