Varios comisarios de la Policía Nacional denuncian que el Ministerio del Interior manipula las estadísticas de criminalidad para mostrar una imagen de seguridad en España. La estadística de criminalidad se ha convertido en una herramienta de promoción personal para los mandos policiales.
El caso de Madrid es paradigmático, donde el jefe superior Javier Galván ha sido acusado de maquillar las estadísticas. Los comisarios denuncian que se manipulan las cifras para que el político pueda presumir de una baja tasa de criminalidad. La realidad es que los delitos como las ocupaciones, estafas y bandas organizadas están aumentando, pero no se reflejan en las estadísticas oficiales porque no se investigan.
La Policía Nacional está más enfocada en manipular las estadísticas que en combatir el delito real. El ministro presume de descenso de la criminalidad mientras los barrios conviven con okupaciones y bandas visibles. Los comisarios denuncian que la Cruz de Plata, una condecoración policial, se ha convertido en un premio al silencio estadístico más que al mérito operativo.
La estadística de criminalidad se presenta trimestralmente y refleja un país seguro según el Ministerio del Interior.
Crítica:
El artículo revela una crítica mordaz a la manipulación de estadísticas de criminalidad por parte del Ministerio del Interior, mostrando una realidad de inseguridad en los barrios españoles. La crítica se centra en la subordinación del trabajo policial a la estética del Gobierno.
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