Pedro Sánchez, presidente del Gobierno español, fue nombrado "Persona del Año" por la revista italiana de izquierdas L’Espresso el 12 de Diciembre de 2025. Esta distinción se produce en medio del "escándalo de la trama PSOE", con Santos Cerdán y José Luis Ábalos, dos ex secretarios de Organización de su partido, investigados por corrupción.
El Gobierno no ha revelado si este reconocimiento fue pagado ni el monto, aunque Sánchez y varios ministros socialistas celebraron públicamente la distinción en redes sociales. L’Espresso, que tradicionalmente premiaba a personas con historias humanas, cambió su línea editorial este año.
En 2024, reconoció a Ivana, una niña libanesa de 2 años con quemaduras por bombardeos; en 2023, a Elena Cecchettin, activista por su hermana asesinada; y en 2022, a Lorenzo Parelli, víctima de precariedad laboral. Para 2025, en un "momento más oscuro" para Sánchez, el semanario le otorgó un reconocimiento "eminentemente político".
El perfil de L’Espresso sobre Sánchez omite las imputaciones de su esposa, Begoña Gómez, y de su hermano, David Sánchez, así como la "trama PSOE" y los casos de Santos Cerdán, José Luis Ábalos y Koldo García, quienes acompañaron a Sánchez en su ascenso al poder. L’Espresso, sin embargo, elogia a Sánchez como un "líder capaz, referente de otra política", destacando que "rechazó los ultimátums de Trump sobre el gasto militar", "lideró una batalla contra las grandes tecnológicas", "defendió los derechos civiles", "expandió los flujos migratorios regulares", "apostó por la transición energética" y "denunció la hipocresía de Occidente ante el genocidio en Gaza".
El editorial argumenta que la elección busca a quienes transmiten "un mensaje claro, una señal", y este año, "la señal proviene de Madrid y lleva el nombre de Pedro Sánchez". Ministros como Óscar Puente, Óscar López, Pilar Alegría y Félix Bolaños difundieron elogios coordinados, calificando el premio como "un orgullo" y prueba de la "labor elogiada internacionalmente" del Gobierno.
Crítica:
El título, con su retórica de "broma" y elipsis, sugiere un contenido satírico que el texto no entrega, limitándose a una crónica estándar. La crítica subyacente a la revista italiana y al Gobierno se diluye en una enumeración de hechos esperable. El chiste no es chiste.
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