A finales de 2021, una transferencia de 519.000 USD de la aerolínea española Plus Ultra llegó a una cuenta de MBaer Merchant Bank, un banco suizo que recientemente ha sido señalado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos como una pieza central en redes de blanqueo que abarcan Venezuela, Irán y Rusia.
La historia se complica cuando se descubre que ese mismo vuelo de Plus Ultra, impulsado por empresarios venezolanos, fue rescatado por el Gobierno español con un aporte de 53 millones de euros, pese a que la compañía nunca había generado beneficios. El Tesoro, a través de la Financial Crimes Enforcement Network (FinCEN), ha catalogado más de 100 millones de dólares en transacciones “ilícitas” realizadas entre 2019 y 2021 a través de MBaer, y ha iniciado un procedimiento para declarar al banco como una institución de preocupación primaria por blanqueo de capitales. El expediente detalla cómo MBaer facilitó transferencias vinculadas a la Guardia Revolucionaria Islámica y su unidad Quds, organizaciones sancionadas por Washington, y a clientes rusos de alto riesgo, incluidos individuos sancionados tras la invasión de Ucrania.
Entre los nombres que aparecen en la trama se encuentran el financiero Simon Leendert Verhoeven y el político ucraniano prorruso Víctor Medvedchuk. Verhoeven, quien recibió los 519.000 USD de Plus Ultra, también estaba involucrado en la gestión de salarios de intermediarios que, según FinCEN, movían fondos provenientes de contratos inflados y sobornos dentro de la petrolera estatal venezolana PDVSA. Alex Saab, señalado por Washington como posible “testaferro” de Nicolás Maduro, también aparece en la red.
El Tesoro señala que los fondos de la aerolínea se utilizaron para pagar a Verhoeven y, en última instancia, para lavar dinero de la corrupción venezolana que se ha extendido a programas como los CLAP (Comités Locales de Abastecimiento y Producción). El banco suizo, por su parte, ha sido objeto de investigaciones en Suiza y Francia, y la FINMA suiza ya ha iniciado su liquidación tras detectar graves deficiencias en sus controles. El proceso de alegaciones se cerrará en abril próximo; si se confirma la sospecha, los bancos estadounidenses perderán su capacidad de abrir cuentas corresponsales para MBaer, cortándolo efectivamente del sistema del dólar.
Este movimiento habría paralizado el acceso de la entidad al mecanismo financiero internacional, marcando un golpe decisivo a una red que ha operado entre tres grandes potencias y una nación de crisis. El caso ilustra cómo las sanciones y la fiscalización global pueden converger en un banco aparentemente neutral, desmantelando una cadena que vincula corporaciones, gobiernos y actores de riesgo en una trama de corrupción transnacional.
Crítica:
El artículo se queda corto al no citar fuentes directas del Tesoro ni detallar las sanciones específicas. El tono suena más a un dossier de espionaje que a un análisis periodístico equilibrado.
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